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26 septiembre 2009

Cicloturismo, consejos para un viaje en bicicleta

Muchas jamás lo imaginamos, pero el cicloturismo, es una de las formas del turismo aventura más saludable y estimulante que podamos experimentar. Claro que un viaje en bicicleta requiere de preparación, entrenamiento y sobre todo a estar dispuesto a un pequeño sacrificio de comodidad. Pero los resultados y la experiencia resultará altamente satisfactoria.

Para empezar de un buen modo, el cicloturismo requiere elegir una ruta o itinerario de nuestro agrado y nivel de dificultad para el que estamos preparados. Lo ideal, es elegir caminos en Parques Nacionales y Reservas, o zonas rurales poco pobladas y con poco tránsito. Una vez elegida la ruta, lo siguiente será tener preparado nuestro equipo de bicicleta en buen estado.

La bicicleta es un medio de transporte saludable y respetuoso con el medio ambiente, además de permitirnos arribar a un nuevo destino cada día. Para que todo salga como lo imaginamos debemos procurar contar con un equipo rodado óptimo y resistente: es recomendable un cuadro de acero o full cromolly, en lo posible sin doble suspensión, parilla de fierro capaz de soportar hasta 30 kilogramos de equipaje y sobre todo un sillín lo más cómodo posible.

En cuanto a la preparación, siempre hay que probar el equipo unos días antes de partir y en distintos terrenos. Una vez definido nuestro rodado, hay que pasar a preparar los accesorios, desde como cargar el equipaje, alforjas para transportar todo, la carpa, el saco de dormir, etc. Además, es impensable viajar sin un equipo mínimo de herramientas para hacer reparaciones simples, y la ropa adecuada según el clima del lugar.

El tiempo de viaje determinará los kilómetros a recorrer, calculando de unos 60 a 90 kilómetros diarios según el grado de dificultad del terreno. Podremos programar paradas y excursiones, además de actividades complementarias en cada destino, y hasta días de descanso. Por último, elige buenos compañeros de viaje, generando un clima agradable de convivencia, para asegurarnos un viaje en bicicleta inolvidable.

Via: locuraviajes


Place Pages for Google Maps, toda la información de diferentes destino

Ya no hace falta hablar de las virtudes de Google Maps como herramienta y las posibilidades que ofrece para ubicar en el mapa y dar con cierta información. Pues ahora se le ha sumado un elemento nuevo que lo hace más completo. El mismo sirve para agregar más datos y lleva el nombre de Place Pages for Google Maps.

Se trata de una página con la más completa información. Porque ahora los datos no sólo se restringen a las pequeñas ventanas que se abrían al pulsar sobre el sitio elegido sino que, al pinchar sobre Más Datos, se abrirá esta página que recopila información de otros sitios.

De este modo, la misma ofrecerá fotografías, vídeos, enlaces a otras páginas, comentarios de los usuarios, transporte y demás detalles.

Los aviones son menos seguros, según los pilotos

En un Encuentro sobre Seguridad Operacional Aeroportuaria, organizado por Unidad Editorial, los pilotos llegaron a la conclusión que los embates de la crisis económica sobre la industria de la aeronavegación, han hecho que las medidas de seguridad disminuyan.

Lo preocupante es que la tendencia es que se sigan bajando estas medidas. Por ejemplo, hay una importante aerolínea que rebajó una hora la formación en simuladores de vuelo para capacitar a sus pilotos.

Otras medidas abordadas por las líneas aéreas para reducir sus costes son volar con menos combustible – es decir que apenas más de lo justo para llegar a destino – o bien utilizar un solo motor para rodar por la pista.

Si bien hubo controversias entre los representantes de los pilotos y los de las aerolíneas, lo cierto es que ambos sectores reclaman que el Gobierno tenga más participación en los órganos internacionales que deciden sobre las normativas aéreas. Asimismo, los representantes de las compañías aéreas exigieron al Ejecutivo que financie la seguridad a través de los Presupuestos Generales del Estado.

Vía: el mundo

24 septiembre 2009

Argentina: Alojarse en bodegas mendocinas

El paisaje de Mendoza está teñido por los numerosos viñedos que habitan la región. En esta provincia se pueden encontrar un conjunto de departamentos vitivinícolas donde el vino es la razón de ser de su existencia.

Debido al crecimiento del turismo enológico muchas de estas bodegas han expandido sus horizontes y así es como además de cultivar las uvas y elaborar los vinos se transforman en agradables destinos en donde disfrutar del paisaje mendocino. Estos establecimientos han incorporado casas para que los turistas se hospeden y puedan comer rodeados de hermosos viñedos.

En Maipú se encuentra el Club Tapiz, una villa renacentista de fines del siglo XIX que desde 2003 pertenece a la familia Ortiz, dueña de la bodega que lleva su apellido. En este lugar se esconde un resort de lujo con once habitaciones, un centro de convenciones y un coqueto restaurante, el Terruño Restaurant. El lugar pertenece a la cadena N/A Town & Country y allí se realizan degustaciones con vinos de la casa y hay tours por los viñedos en carruajes de época.

Cavas es otro hotel de vino, en este caso situado en Agrelo. Sus dueños son Martín Rigal y Cecilia Díaz Chuit y se han ocupado de diseñar una gran casa principal que alberga un spa y el restaurante. Las cabañas se encuentran situadas en los viñedos y todas cuentan con chimenea y gran confort.
En oquimbito descansa la Posada Baquero, un agradable rancho que pertenece a una bodega familiar y donde además de vinos de primera calidad se ofrece una gastronomía muy interesante. En la cava del lugar se ofrecen catas dirigidas y degustaciones.

Terrazas de los Andes es otra de las bodegas mendocinas que ofrece la posibilidad de alojarse en contacto con los viñedos. La bodega se encuentra en lo que fuera un antiguo edifico que fue restaurado mientras que los huéspedes se alojarán en Casa Terrazas, una construcción con seis habitaciones y un restaurante privado con vistas a los viñedos y al Cordón de Plata. Degustaciones, cabalgatas y menús regionales son parte de la propuesta de este alojamiento.

Salentein es una de las bodegas más conocidas de Mendoza y es por eso que no podía prescindir de esta oferta, que cobra vida a través de una posada con ocho habitaciones situada en dos casas de campo del Valle de Uco. En un tercer edificio se encuentra el comedor con hogar de leña para finalmente llegar a “Killka”, un espacio situado frente a la bodega en el que descansa un complejo cultural y gastronómico con exposiciones permanentes.

Via: sobreargentina

La ruta desde Cusco hasta el Machu Picchu tendrá un nuevo tren

Se acaba de diversificar la oferta de medios de movilidad para llegar a las ruinas del Machu Picchu desde la ciudad más cercana que es Cusco, en Perú.

Se trata de la operadora Inca Rail que acaba de comenzar a operar.

Serán unos 700 más los turistas que puedan acceder al sitio arqueológico a partir de este nuevo concesionario que rompe con años de monopolio.

Son seis vagones, de los cuales tres son de clase ejecutiva y trasladarán a 150 personas. Los de primera, llevarán a 93 pasajeros.

Hay dos tarifas: clase ejecutiva (US$40) y primera clase (US$70). Sus salidas serán a las 6:40 a.m., 11:30 a.m. y 4:35 p.m.; y sus retornos a las 8:40 a.m., 2 p.m. y 7 p.m.

Vía: mensajero web

La cascada del Pailón del Diablo, en Ecuador

Limitando al norte con Colombia, al sur y al este con Perú y al oeste con el vasto océano Pacífico hay un pequeño estado sudamericano: Ecuador. Esta república multiétnica situada en la latitud 0 es un país de enorme riqueza cultural, arqueológica y natural y aunque algunos de sus vecinos reciben más visitas turísticas estando cerca deberíamos no dejarlo fuera de nuestro recorrido.

Quito es su ciudad capital y es el lugar para observar esta diversidad cultural y la herencia de tiempos antiguos, coloniales y precolombinos, pero el interior de Ecuador es de una belleza natural sorprendente y de hecho, a pesar de ser el país sudamericano más pequeño, es el que tiene una mayor biodiverisdad por metro2 de todo el continente.

A 3 kms. al sur de Quito está Baños de Agua Santa, una de las ciudades más turísticas detrás de la capital, construida sobre las faldas del volcán Tungurahua. Es el sitio indicado para hacer ecoturismo y toda clase de deportes extremos: canoa, puenting, mountain bike, rafting, etc. Hay piscinas termales, está el mismo volcán activo que puede visitarse y una serie de cascadas hermosas, entre ellas el Pailón del Diablo.

¿Por qué se llama así? Por una extraña forma que tiene una de las rocas de la cascada. Si uno se detiene en el puente colgante y la observa con atención descubre el rostro del Diablo tallada en ella. La cascada tiene tres saltos de agua y debido a la fuerza con la que cae el agua forman un gigantesco remolino y hacen de ella uno de los 10 saltos más grandes de toda la región.

Esta cascada está a 18 km de Baños, tiene el agua transparente pero en la zona del Pailón propiamente dicha ésta adquiere un hermoso tono turquesa. La cascada mide unos 80 metros de alto y la temperatura del agua es ideal: 23ºC. Hay un sendero señalizado con orquídeas, plantas semi selvaticas y hortensias que llega hasta el punte colgante y que permite detenerse al filo mismo del salto de agua. Hay un mirador envuelto en bruma y con atención podemos ver la fauna del lugar: pumas, jaguares, patos, gaviotas, colibríes.

Eso sí, a la hora de conocer la Cascada del Pailón del Diablo lleva ropa cómoda, repelente, binoculares y protector solar.

Via: sobreturismo

21 septiembre 2009

Provincia de Buenoa Aires: Por las calles de San Isidro

A través de los enormes ventanales de la habitación del nuevo Plaza Hotel se ven las torres de la catedral neogótica de San Isidro -recién restaurada- recortadas contra el cielo. Una bella imagen que funde dos épocas, como en un viaje relámpago en el tiempo: el San Isidro antiguo o clásico, ese que creció en torno a la primera ermita levantada en el siglo XVII y luego se coronó con casonas coloniales y neoclásicas; y el actual, movedizo, moderno, en que el mercado de artesanías de la plaza se mezcla con los pubs y restós a la vera de las vías del Tren de la Costa, y que apuesta al turismo de la mano de dos elegantes hoteles en pleno casco céntrico.

Uno es el hotel Del Casco, en un palacio neoclásico de 1892, muy bien restaurado y equipado con piscina, sauna y gimnasio. El otro, el recientemente inaugurado San Isidro Plaza, un moderno hotel boutique de 22 luminosas habitaciones diseñadas estilo lofts. De nuevo fusión de épocas: donde está este nuevo hotel supo levantarse en otros tiempos el cine y teatro Acassuso, donde en 1933 llegó a actuar el mismísimo Carlos Gardel. Una crónica de años posteriores relata que "el morocho del Abasto" llegó en un auto con chofer, y sus guitarristas, en tren: "Caminaron desde la estación del ferrocarril por la calle Belgrano, y al amparo de los naranjos, con sus guitarras a cuestas, arribaron al cine-teatro", cuenta. En el lugar ya no está el cine-teatro, pero sí cómodas habitaciones, un moderno gimnasio, piscina, sauna y jacuzzis, como para relajarse de la mejor manera.

Los ombúes de Mariquita

Aunque el silencio y la tranquilidad invitan al sedentarismo, vale la pena caminar una cuadrita hasta la calle Mercedes Aguirre de Anchorena, que rodea la Catedral. En ella se levantan la ex Quinta Ford y el colegio San Juan el Precursor, casona que perteneció a los Anchorena y cuyas visitas guiadas -al menos una vez al año- permiten admirar pisos de Bélgica, mármoles de Carrara y mayólicas sevillanas. Y pasando las barandas pintoresquistas del Paseo de los Paraísos, ya al filo de la barranca, la Quinta Los Ombúes -Monumento Histórico-, donde hoy funciona el museo, biblioteca y archivo histórico Horacio Beccar Varela.

Los orígenes de esta casona neocolonial datan de 1760, con una pequeña residencia rural que luego se amplió y tomó importancia desde 1784, cuando la compró el padre de Mariquita Sánchez de Thompson. En estas salas y jardines, Mariquita organizó muchas de sus famosas tertulias, y en el actual museo se exhiben algunas de sus pertenencias, como la reproducción coloreada de un daguerrotipo, la imagen más real que se conoce de ella. Entre muchos otros objetos, hay dos esculturas de Lola Mora, aunque la pieza más antigua del museo -de 1778-, es la pila bautismal de la vieja iglesia, que se exhibe en una sala con fotos e ilustraciones de aquel San Isidro de chacras y bueyes chapoteando en el barro.

Los diez destinos donde estar atentos a los carteristas

Lamentablemente no todos los viajes son del todo felices debido a que, a veces, los turistas se convierten en víctimas de un robo. Así, los carteristas suelen ser los más activos dado que aprovechan la distracción de los viajeros y las multitudes para quitarles dinero en efectivo y demás pertenencias. De este modo, la comunidad de viajeros TripAdvisor elaboró un Top 10 de las ciudades en las que habrá que estar más alerta a los carteristas.

Entonces, gracias a la opinión de diferentes usuarios que dieron su parecer, contaron sus experiencias y presentaron sus consejos, las diez ciudades en las que habrá que cuidar las carteras y los bolsos son las siguientes:

Argentina: San Rafael, el jardín de las delicias

No es lo mismo el otoño en Mendoza, hay que andar con el alma hecha un niño. Comprenderle el adiós a las hojas y acostarse en su sueño amarillo...". No es lo mismo esa copa de vino que bebemos al pie de la viña. No es lo mismo. Ni la empanada crujiente de masa casera hecha en un horno de barro. Ni tampoco suena igual la conocida Tonada de otoño si la escuchamos allí, en San Rafael, corazón de Mendoza, cantada por el Grupo Coral de los Andes que dirige José Gutiérrez.

Como especias para chocolate

Las cosas como son: tienen otro sabor y despiertan otras emociones cuando se disfrutan en origen, en el terruño que las vio nacer. ¡Quién pudiera volver a Mendoza cada vez que nos llame el antojo de comer, por ejemplo, un chivito al Malbec, en cocción lenta de manzanas verdes, con suave puré de camote, salsa de jarilla silvestre y crocante de quínoa! Este fue el plato principal que preparó el chef del restaurante Algodón Wine Estates Restó, Gastón Langlois, en ocasión del Primer Encuentro Regional de Gastronomía y Turismo realizado hace pocos días en San Rafael.

Más de 50 productores locales brindaron una degustación de sus productos. Una verdadera delicia. Chocolates especiados, hidromiel -antiquísima bebida prehispánica-, frutas secas, quesos caseros elaborados por los chicos de varias escuelas -como los exquisitos de la Martín Güemes- y una variedad de dulces artesanales -como los originalísimos de Elva Cerda- fueron saboreados y valorados por los concurrentes.

De la uva a la nuez

Da gusto decir -bien que vale la expresión- que marcas premium como Mumm, Bianchi o Yancanelo no tuvieron "empacho" en compartir con otras de diferentes niveles: en la muestra se vivió una "democratización del sabor".

Las dos bodegas centenarias de la región merecen un párrafo aparte: La abeja, Finca & Bodega, es considerada la más antigua de San Rafael. Su casco, construido en 1883 por Rodolfo Iselin, fundador de la ciudad, es histórico. Sus vinos, exquisitos.

La otra joya es la Bodega El Rosal, a 4 km de la ciudad, que fue inaugurada en 1902. También elabora magníficos "jugos de Baco". Es imposible recordar a todos. Y hablar de algunos no implica desmerecer a los otros. Para mencionar: el maravilloso Fernet Viterbo, elaborado y envasado por Miguel Bizarri, El Retamozo, una fantástica bebida alcohólica de nuez, elaborada artesanalmente por Angelino Zapata o el vino casero, tinto y orgánico, el Numerado de Abel Correa.

Otros emprendimientos de turismo rural como El Secreto, la finca orgánica Rincón Deseado de la familia Camargo, o la propuesta de Agroturismo de los Regionales Rubio deslumbran por la sencillez y calidad de las ofertas.

Pero, claro, un "destino" turístico, además de buenas comidas, requiere otros atributos. Y en este sentido, San Rafael no se anda con chiquitas. Un breve circuito por la Ruta Provincial 173 nos volvió a confirmar esa maravilla que es el emblemático Valle Grande, en donde se comprende cómo el bloque de Sierra Pintada es "tapa" del viento zonda y cómo esa erosión eólica esculpió el cañón del río Atuel.

En el cañón del río Atuel

Aquí el Atuel es río, pero "se hace escuela" para aprender todos los secretos del rafting. Hay que ver para creer. En una piedra, un biguá de color negro intenso seca sus alas al sol: es un pájaro pescador. Parece un manchón tornasolado junto al paredón de la presa Valle Grande. Más allá y por el cielo azul intenso, planea un cóndor. Patricia, una apasionada con la arqueología del lugar, explica las vetas rojas en las sierras: "puro óxido de hierro", dice.

En El Nihuil (a 85 km), nos quedan las ganas de ver las dunas por donde pasaron los autos del Rally Dakar en el mes de enero. "Y van a volver, porque esta zona tiene un gran parecido al desierto africano, aunque es más difícil, con más adrenalina. Es que de pronto se acaba el médano en altura y se cae al otro lado, como volando", describe nuestra guía.

Esa noche, ya de vuelta, nos espera una cena en El Restauro, el premiado restaurante de Ana Paula Gutiérrez. Lo suyo es cocina de autor y le fascina bucear en las recetas ancestrales de su San Rafael. Y prepara el tomaticán (revuelto de yemas con cebolla y tomate, ricamente especiado) con quesillo a las hierbas, que es un manjar de dioses; o la carne a la masa con chimichurri, el chivito malargüino arrollado con crema de jarilla y el medallón criollo con tomates secos y aceitunas. Esa esquina, que da a la Plaza San Martín, parece una metáfora de todos los sabores de la ciudad. Y ya sé, no me digan nada: no es lo mismo contarlo que saborearlo. Bueno, deberán hacer el viaje.

18 septiembre 2009

Montevideo Uruguay: Visitamos la “Ciudad Vieja”

Moderna, pintoresca, renovadora y bucólica, así se nos presenta la ciudad de Montevideo, con todo un entorno preparado para que el turista quede conforme gracias a una excelente infraestructura hotelera, gastronómica y cultural que se encuentra distribuida de manera perfecta a lo largo y ancho de su, no demasiado grande, territorio.

Recién llegados y con un pie en tierra uruguaya el tiempo pasa sin darnos cuenta, recorrer sus calles, detenerse a admirar la preciosa arquitectura, relacionarse con sus cordiales y hospitalarios ciudadanos hace que nos sintamos como en nuestra propia casa, y quedamos extasiados de tanta belleza.

Para dar comienzo a nuestro recorrido hemos planeado conocer las raíces montevideanas sumergiéndonos en la zona mas antigua: la Ciudad Vieja, nombre con el que se conoce el casco antiguo.

Aquí pueden verse empresas, ministerios, bancos, como así también reliquias de la época de la colonia que contrastan con una gran actividad nocturna, repleta de discotecas, pubs y bares que se han instalado allí de manera rápida y no hace demasiado tiempo.

De esta manera recorremos sus callejuelas, y entre ellas se advierte la presencia de aquella muralla que rodeaba la ciudad hasta el año 1829 que conserva sin embargo una de las partes más emblemáticas, la Puerta de la Ciudadela, que continúa en pie como emblema de la antigua Montevideo.

La Ciudad Vieja nos cobija e invita a recorrerla para conocer entre otras cosas las construcciones de la era colonial que son de lo más bonitas y pintorescas que hemos visto. Se destaca el Cabildo, el Teatro Solís, la Iglesia Matriz, el Museo Torres García, El Museo Histórico Nacional que planeamos visitar y conocer en detalle más adelante.

Via: rutanomada

Argentina: Estancia La Eloísa, polo y vida de campo cerca de Buenos Aires

Tan sólo hay que traspasar el umbral de La Eloísa para descubrir que estamos dentro de un complejo que apuesta por las tradiciones argentinas. No es para menos, este alojamiento está estrechamente ligado al polo, deporte que es practicado en algunos de los círculos más selectos del país, donde las costumbres son cuidadas con recelo.

Así es como La Eloísa nos da la bienvenida, con una decoración clásica y detalles estilo campo que son típicas en este tipo de establecimientos rurales. El hotel está situado a unos 100 kilómetros de la Capital Federal, cerca de la localidad de General Las Heras, una zona rural que invita a un descanso lejos de la ciudad.

La historia de este establecimiento comenzó de la mano de sus propietarios, amantes del polo. Numerosos jugadores extranjeros deseaban alojarse en un hotel en el que pudieran respirar el aire de campo y fue así como el casco de la estancia se transformó en un alojamiento que pronto fue promocionado de boca en boca y gracias a las recomendaciones de estos clientes. Así es como en la actualidad el casco principal, que presenta un estilo inglés de los años ´60, ha sido acondicionado y cuenta con quince habitaciones climatizadas con baño privado. Luego hay dos casas más, una de estilo inglés y otra con aires rurales que han sido pensadas para las familias con niños. Salas de estar, bibliotecas y cálidas galerías están presentes en las tres construcciones que a su vez están alejadas entre sí y dispersas en el parque de diez hectáreas.

Por supuesto que en un alojamiento de estas características el polo ocupa un lugar privilegiado, con tres campos. Y algo similar ocurre con el golf, con un campo de 9 hoyos par 36, el tenis y el paddle, que también tienen sus respectivos campos.

La vida al aire libre es la gran astucia de este lugar y es por eso que La Eloísa cuenta con dos piscinas, un quincho con capacidad para 50 personas y caballerizas.

Los precios

Desde 350 pesos argentinos (62 euros) por persona en base doble con pensión completa. Otra opción es la de pasar un día de campo con actividades en la estancia y merienda a un precio de 170 pesos argentinos (30 euros).

Reserva Nacional de Paracas, paraíso en Perú

La Reserva Nacional de Paracas es un área protegida que está situada en la provincia de Pisco, en Perú. Un hermoso y enorme lugar que ha sido declarado como tal en 1975 con el objetivo de proteger su flora y fauna y que con el correr del tiempo se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos de este pequeño e interesante país de América del Sur.

Para los especialistas el llamado mar frío de la Corriente Peruana es uno de los mas productivos del mundo, así que la idea de esta reserva es preservar las especies representativas de este ecosistema y preservar al mismo tiempo el lugar donde otras especies que migran suelen alimentarse o refugiarse en sus viajes. La reserva está en uno de los lugares mas desérticos de la costa peruana y ocupa unas 335 mil hectáreas sobre el océano Pacífico.

Si bien la tierra es árida no lo es el mar pues en esta parte la península de Paracas es muy rica en plancton así que viven aquí muchos peces, moluscos y crustáceos. El fondo marino es de los mas nutritivo gracias a las corrientes que pasan por aquí así que es el paraíso para muchas especies. Dentro del agua hay pulpos, calamares, cangrejos, lenguados, toyos, bonitos, rayas, sardinas, meros, corvinas y lornas. Y fuera hay gaviotas, pelícanos, zarcillos, cóndores, pingüinos, flamencos, tortugas, lagartijas y mucho más.

Pero la Reserva Nacional de Paracas, además de ser tan rica naturalmente, también es conocida por un enorme geoglifo llamado El Candelabro. Este dibujo grabado en la roca tiene 120 metros de largo y también se lo llama Tridente. Está grabado en roca y tiene mucha arena pero ésta no llega a borrar por completo el dibujo y gracias al viento su diseño siempre está visible. ¿Quién lo hizo? No se sabe, pero se cree que guarda relación con los dibujos de Nazca.

Una buena forma de apreciar la península en todo su esplendor es agarrar uno de los tours a las Islas Ballestas que permiten disfrutar de las aguas y ver a la distancia este magnífico y misterioso gigante.

Via: sobreturismo

15 septiembre 2009

Isla Isabela (Galápagos): la triste historia del Muro de las Lágrimas

Cuando se piensa en las Islas Galápagos inmediatamente se lo relaciona con vida y diversidad. Pues nada haría pensar que allí, en la Isla Isabela, una de las que forman el archipiélago, se alza el llamado Muro de las Lágrimas. Un sitio en el que hubo sufrimiento y muerte y que escribe un capítulo triste en medio de la historia de este paraíso natural.

Isabela funcionaba como base militar norteamericana pero, tras finalizar la Guerra Mundial, las fuerzas se retiraron. Así, el gobierno ecuatoriano decidió utilizar la, por ese entonces, alejada isla para llevar a los presos más peligrosos del país y fundar lo que llamaron una colonia penal.

Argentina: La Catedral de La Plata

Paseando por la ciudad de La Plata, la cual abunda en atractivos turísticos nos atrae un melodioso y penetrante sonido. Son las campanas de la enorme Catedral neogótica que se encuentra exactamente en medio de esta increíble ciudad.

Este espectacular sonido proviene de las 25 campanas fabricadas por la fundición italiana Ingeniero Francesco De Poli, que hacen vibrar al campanario sinfónico, el cual se exhibe desde 1999 como uno de los mayores atractivos turísticos del lugar y le da a La Plata un sonido único.

La Catedral de La Plata que consta de un edificio central y ocho torres de diferente altura distribuidas a cada lado. Cada una, guarda un significado propio: La principal alude al Pantocrátor; la torre mayor de la derecha, a la Virgen María y la de la izquierda, a Jesucristo, mientras que las otras cuatro expresan las virtudes capitales: Templanza, Justicia, Prudencia y Fortaleza.

Además, se puede apreciar que las 56 imágenes simbolizadas en la fachada y en las torres principales, desarrollan la vida de María y Jesús.

Ya de lejos se puede apreciar este increíble monumento a la deidad. Y al irnos acercando nos vamos sintiendo cada vez más pequeños, ante la magnitud de semejante edificación, la cual resalta su tamaño al notar la cantidad de ladrillos colocados en perfecta armonía que la erigen por sobre el suelo y viéndola desde la puerta principal, pareciese que los ladrillos continúan hasta el cielo.

Al entrar al recinto, el silencio mesclado con el eco nos transporta al pasado y nos hacen sentir parte de un mito histórico que aún no concluyó. Y los increíbles vitrales que como todo aquí dentro cuentan historias, dan color al blanco de las paredes, haciéndonos ve gracias a la luz los sucesos de antaño, en un trabajo excepcional y de dicado de técnica y arte en vitró, que nos va a dejar hipnotizados al menos por unos minutos.

Dentro de la catedral la cual funciona aún como templo, periódicamente se exhiben también muestras musicales, tales como conciertos o corales e incluso sinfonías.

También en el subsuelo de la misma se encuentra el Museo de la Catedral, el cual posee una muestra permanente en la que se exhiben herramientas, dibujos, planos, maquetas, fotos y esculturas, entre otros objetos, del templo en sus orígenes. El Museo de la Catedral fue creado en el año 1977 por el arzobispado de La Plata, y permaneció abierto hasta el año 1990 en que fue cerrado para una restauración.

El mismo reabrió sus puertas en 1994 por iniciativa de la Fundación Catedral. Y es en la actualidad que se puede ir a visitarlo, y de hecho el templo es visitado cada mes por alrededor de 25.000 fieles y 5.000 turistas del país y del exterior que ingresan al Museo y utilizan el ascensor instalado, para disfrutar y aprender un poco de historia. Este es uno de los tantos hermosos y completos museos que se pueden visitar en esta espectacular ciudad que brinda al turista entretenimiento de sobra para que su estadía sea inolvidable.

A fin de año, aterriza el primer vuelo comercial en la Antártida

El último día de 2009 es el elegido para que un Airbus 380 vuele sobre el blanco continente austral llevando a los primeros turistas en arribar por este medio.

Se trata de una aeronave de Qantas, y es contratado por una agencia de Melbourne, Australia para un paquete de viaje de lujo, sólo para privilegiados.
A fin de año, aterriza el primer vuelo comercial en la Antártida oceania
La idea es que estos viajeros reciban al 2010 sobre la Antártida, nada menos. Y al ser el punto más al sur del mundo y estar en verano, serán los primeros que vean el amanecer de un nuevo año.

No aterrizarán en ningún momento, sino que luego de volar sobre el casco polar por unas horas, regresarán a Australia.

Se están organizando, asimismo, dos vuelos similares para el próximo 24 de enero en un A380 y otro desde Melbourne a bordo de un B747-400 para celebrar en el aire de la Antártida el Día de San Valentín, que se conmemora el 14 de febrero.

Los precios varían, además de las clases, por la ubicación en relación a las ventanillas, y parten desde los 600 euros.

La Antártida es un continente que está sufriendo mucho los embates del turismo masivo en cuanto al impacto ambiental, y que los aviones sobrevuelen durante horas no ayuda demasiado. Será cuestión de tiempo antes de que este tipo de tours sean restringidos.

Vía: diario del viajero

14 septiembre 2009

Chile Viajes: Algunos misterios de la isla de Pascua son revelados

La famosa isla chilena del Pacífico tiene las grandiosas esculturas de piedra llamada moais, rodeadas de un halo de misterio debido a que no se puede explicar cómo han sido erigidos, teniendo en cuenta su peso.

Fueron levantadas por una cultura ya extinguida y no fue sino hasta el siglo XVIII que el mundo occidental conoció la fascinante isla, que es uno de los destinos principales de la industria turística de Chile.

Un grupo de científicos británicos, sin embargo, logró dar con una antigua cantera abandonada, donde encontraron, además, herramientas. Así, llegaron a la conclusión que las coronas que están sobre las cabezas de algunas estatuas, fueron trasladadas en unos caminos hechos de un material similar al cemento apisonado, y utilizando troncos para rodarlas hasta el sitio de la estatua.

De todas formas, aún no dan respuesta a la forma de elevarlas hasta lo alto de las esculturas de roca.

Parece que esta isla seguirá escondiendo sus acertijos durante mucho tiempo más, quizá algunos de ellos para siempre.

Vïa: locura viajes

13 septiembre 2009

Argentina: Rosario, una mirada con otros ojos

Un cliente llega al restaurante que frecuenta todas las semanas. Pide la carta y mira los platos, aunque ya los conoce. Y de hecho sabe con antelación qué va a pedir. Se siente a gusto en ese lugar y como disfruta de los sabores de las comidas que preparan allí, vuelve cada semana. Esto mismo sucede en diferentes destinos turísticos, que el viajero conoce realmente bien y, sin embargo, decide volver a visitarlos, una y otra vez. Y este es el caso de Rosario.

Ubicada a pocas horas de las ciudades más grandes del país -como Capital Federal, Córdoba y Santa Fe-, es conocida por su vida cultural, por los cientos de cafés que se encuentran en sus calles y por la gran cantidad de artistas que nacieron y crecieron aquí.

Rosario tiene diversas áreas para visitar, y dada la importante inversión pública y privada en infraestructura del presente, en poco más de dos años, la ciudad presentará nuevas áreas para recorrer y disfrutar de paseos comerciales, culturales y al aire libre.

Mientras tanto, hay una serie de interesantes y originales recorridos que permiten descubrir perspectivas poco convencionales: en bicicleta, kayak y sobrevolando la ciudad.

En dos ruedas y con remos

Uno de los paseos más recomendables para los viajeros que disfrutan de estar en movimiento es un tour combinado en bicicleta y kayak. La primera parte transcurre en dos ruedas. Mientras se recorre el Monumento a la Bandera, el Paseo del Siglo, el Boulevard Oroño y el Parque Alem, entre otros sitios, el guía que acompaña durante todo el paseo cuenta detalles y secretos de cada uno de ellos.

El paseo dura tres horas y media y se hace una parada en un cafecito en el barrio Pichincha. Al finalizar se da paso a la segunda etapa, en la que se reemplazan las ruedas por los remos. Y entonces, en cuatro horas, se cruza el río Paraná y se llega a lo alto del delta. Allí se realiza una parada para tomar mate y se emprende el viaje de regreso. Los botes son muy estables, fáciles de maniobrar y cuentan con un timón en los pies. No hace falta tener experiencia previa, dado que el guía especializado da las instrucciones necesarias para aprender a moverse en el agua.

La combinación de estas dos modalidades permite al viajero no sólo conocer la ciudad sino experimentarla en primera persona, lo que puede ser especialmente atractivo para quien ya estuvo varias veces aquí.

Este tour combinado, con un costo de $ 165 por persona, incluye el alquiler de la bicicleta, del kayak, salvavidas, guías especializados y un refrigerio.

Otro paseo en el que el río es protagonista absoluto es el que propone la gente de Rosario Sail. Una de las salidas más clásicas, en velero, desde uno de los muelles, casi frente al Monumento a la Bandera, llega hasta el gran puente que une con Victoria. Pero hay también travesías nocturnas y otras alternativas que se pueden programar "a medida".

Desde el aire

También es posible visitar Rosario desde el aire, lo que permite tener una visión global y una vista privilegiada. Así se logra trazar un mapa mental de la ciudad, donde se pueden ubicar fácilmente todos sus atractivos.

Los colores de los parques, del río y de los edificios contrastan entre sí y se revelan formas y detalles de la ciudad nunca antes vistos. Esta experiencia se logra realizando un vuelo de bautismo en avioneta, que lleva a sobrevolar las islas y el río hasta llegar o bien al Monumento a la Bandera o bien hasta el puente Rosario-Victoria; la elección corre por cuenta del visitante. En el primer caso, el vuelo dura 10 minutos ($ 200); en el segundo, 20 minutos ($ 250). Pueden viajar hasta 3 pasajeros por avioneta.

Nuevos emprendimientos

Cuando el viajero llega a la ciudad, percibe la gran cantidad de obras y construcciones que suceden en simultáneo. Gran parte de ellas pertenecen al Forum Puerto Norte, un proyecto que combina residencias, centros de convenciones, áreas culturales y un shopping. Esta monumental obra, sobre la costanera, se inaugurará dentro de dos años.

Rosario es reconocida por su importante tradición cultural. Así, con el propósito de fomentar ese prestigio, uno de los trabajos que continúa con la reconversión urbana es el Puerto de la Música, entre el Parque a la Bandera y el puerto. Este complejo cultural contendrá un centro de exposiciones, una escuela de música y un anfiteatro para 30.000 personas, donde se podrán presenciar obras de teatro y recitales.

En esta misma línea, la ciudad inauguró uno de los centros de convenciones más grandes del país. En un predio de más de 6.000 metros cuadrados, ubicado en el Parque Scalabrini Ortiz, el Centro Metropolitano de Eventos & Convenciones cuenta con cinco espacios de distintas dimensiones, entre las que se destaca un área con capacidad para más de 5.000 personas.

Otra de las obras importantes es la reinauguración de uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, en la esquina de San Lorenzo y San Martín, donde hoy funciona el hotel Esplendor Savoy Rosario. Con una inversión de más de 4 millones de dólares, se logró recuperar la fachada y la cúpula, de estilo neoclásico francés. También se conserva un patio interno, pisos de madera y mosaicos originales de principios del siglo pasado y un bellísimo mobiliario de época.

Cuenta con 84 habitaciones y un diseño interior muy cuidado, con cuadros de la agrupación Mondongo y telas de Martín Churba. Otra perlita de la bella ciudad de Rosario.

Viajes: Un nuevo diseño de aviones propone colocar los asientos “cara a cara”

El hombre es un animal de costumbres, y si bien estamos más habituados por ejemplo en el metro a sentarnos enfrentados, ¿cómo sería si en un avión los pasajeros son ubicados de manera que queden cara a cara?

Esta es la idea de la compañía británica Design Q, y la finalidad de este diseño es poder reducir espacios para que se puedan vender más asientos, maximizando el número de pasajeros a bordo.

Ahora, hay una cuestión ineludible: ¿cómo sería tener que interactuar en un vuelo largo, digamos de 15 horas, con un perfecto desconocido que se sienta bien enfrente nuestro? Algunos más sociables no verán aquí ningún dilema, pero otros seguramente sí lo harán.

Volviendo al principio, el hombre es un animal de costumbres y no será fácil adaptarnos a esta nueva forma de volar, en caso de que finalmente se aplique.

Vïa: Jaunted

Turismo Aventura Peru: Por el corazón de los Andes

Antiguas vías que pastores de llamas y alpacas solían recorrer para movilizarse de pueblo en pueblo conforman hoy una propuesta única de trekking en el corazón de la Cordillera de los Andes. Casi 100 km al sudeste de la ciudad de Cusco, en las alturas de Perú, el Camino del Apu Ausangate propone una experiencia de caminata (o cabalgata) de cinco días en medio de las altas cumbres andinas. Una propuesta que permite conocer lugares extraordinarios y aislados y compartir momentos de la vida diaria de comunidades indígenas que mantienen costumbres y formas de vida ancentrales.

La ruta fue diseñada por el operador de turismo de Cusco -Auqui Mountain Spirit- y las comunidades indígenas Osefina y Chillca, que mantienen sus ancestrales costumbres de pastores de montaña de llamas y alpacas. El camino recorre la cordillera del Vilcanota, el segundo sistema glaciar más grande del Perú, y propone una experiencia de armonía con la naturaleza en el ambiente de los pastores alto andinos, con cuatro confortables albergues de montaña operados de forma amigable con el medio ambiente: integrados al paisaje, están construidos de piedra y materiales de la zona y decorados con textiles nativos y muebles de madera amazónica. Cada refugio tiene 10 habitaciones dobles equipadas con duvets térmicos y baño privado con agua caliente. Además, cuentan con chefs con experiencia en la cocina de montaña, que utilizan productos locales para crear platos peruanos muy especiales.

Paso a paso

El recorrido total del Camino del Apu Ausangate (un apu es un sitio sagrado en las montañas) es de 52 kilómetros. El primer día es el menos exigente, ya que demanda sólo 3,3 km de caminata desde el inicio, en Molino Viejo (cerca de Checacupe, en la carretera Cusco - Puno), hasta el tambo -refugio- Chillca. El segundo día son casi 15 km de caminata hasta el tambo Machuracay, que está a 4.805 msnm y se dice que es el refugio más alto del mundo. Lo que sí es seguro es que está al pie del Nevado del Ausangate, de 6.380 metros, el cerro más alto del sur de Perú y también -de acuerdo con la cosmovisión andina- el más sagrado. El tercer día, en que se recorren 11,6 km, se alcanza la altura máxima de todo el recorrido, en el Paso Palomani: 5.150 msnm.

Luego de pernoctar en el tambo Anatapata, al día siguiente se caminan otros 11,6 km hasta el refugio Huampococha, a poco más de 4.800 metros de altura. Los 10,5 km del último día llevan hasta el punto final, Congomire, nuevamente sobre la carretera que une Cusco con Puno.

Para la caminata se requiere un buen estado físico y se recomienda una etapa previa de aclimatización a la altura, además de ingerir una buena cantidad de agua o mate de coca durante el trayecto. La mejor época para disfrutarla es la de temporada seca en la región, que va entre abril y octubre.

Las papas más altas del mundo

Más allá de los imponentes paisajes de cerros multicolores, picos nevados y valles andinos, un gran encanto de esta ruta es descubrir la asombrosa variedad de flora y fauna que se desarrolla más allá de los 4 mil metros de altura. Y sobre todo, uno de sus mayores atractivos es la convivencia con las comunidades pastoriles de Chillca y Osefina, que son socias del proyecto y destinan los beneficios que obtienen a mejorar su educación y condiciones de vida. Observar y participar activamente en su vida diaria, conocer los pormenores de la particular agricultura de altura, que incluye los cultivos de papas más altos del mundo, contemplar la vida de los camélidos (llamas, alpacas y vicuñas), escuchar música en vivo y participar de bailes de las comunidades es, sin dudas, un aspecto central de este espectacular camino andino, tan cerca de Machu Picchu.

10 septiembre 2009

Argentina: Observación de lobos y elefantes marinos en Puerto Pirámides

El paisaje de Puerto Pirámides encanta con su belleza de cara al mar. Maravillosos acantilados en forma de pirámide emergen en este pequeño poblado que cuenta con apenas 450 pobladores estables que se han animado a soltar amarras para instalarse en este paraíso natural que saluda con orgullo a las ballenas francas que cada año se asoman en la costa para aparearse. Un suelo árido, playas en declive y restos de invertebrados fosilizados de hasta 9 millones de años de antigüedad son los sellos distintivos de esta aldea hippie de Península Valdés.

Esta villa balnearia ha crecido en popularidad con el paso de los años y así es como en las últimas décadas se ha ganado un lugar privilegiado dentro de lo que es la Península Valdés territorio fértil para quienes buscan un solaz ecológico en la Argentina.

¿Cuáles son las actividades y paseos que se pueden realizar en Puerto Pirámides?. El recorrido puede comenzar con una visita al Área Protegida Punta Pirámides, donde se encuentra una importante colonia de lobos marinos de un pelo y elefantes marinos del sur. Los lobos pueden observarse desde un conjunto de senderos que miran a un acantilado ubicado a 50 metros de altura. También es posible divisar a la ballena franca austral que en algunas épocas del año llega a la costa para aparearse. Situada a 5 km. de Puerto Pirámides, se recomienda visitar esta área protegida durante los meses de septiembre a abril, pues es cuando se pueden ver más cantidad de animales.

Otro lugar que invita a la aventura ecológica es el Área Protegida Punta Delgada, un apostadero de lobos marinos de un pelo que se puede disfrutar durante todo el año. Allí también hay elefantes marinos del sur desde mediados de agosto hasta abril. Esta zona fue creada en el año 1993 y cubre una superficie de 2.830 hectáreas. Se encuentra a 71 kilómetros de Puerto Pirámides y para llegar hay que atravesar un camino de ripio. También a 71 kilómetros de esta localidad se encuentra el Área Protegida Caleta Valdés, otro apostadero de elefantes marinos que además brinda un espectáculo único dado que además es una zona habitual de ataque de orcas. Esta reserva fue creada en 1977 y para llegar hay que tomar la ruta provincial 3 para luego seguir por las rutas 52 y 47, todas de ripio.

Isla Vieques, uno de los últimos paraísos del planeta

Vieques es el nombre de una pequeña isla de Puerto Rico, a sólo 10 kilómetros de la isla principal del país. La isla, es uno de los últimos paraísos poco alterados de la Tierra. Aunque durante años, en manos de la Marina de los Estados Unidos, la isla se pudo conservar en gran parte, como un paraíso virgen entre playas interminables, colinas, y gracias al traslado de la base militar, abierta al público en su mayor parte, para quien esté dispuesto a descubrirla.

La isla de Vieques, se abre al turismo con sus maravillas naturales que muchos aseguran, no estarán intactas por mucho tiempo. Los ojos puestos por el turismo masivo podrían cambiar rápidamente el panorama. Pero por ahora, todo se conserva con una increíble belleza intacta. Vieques sigue controlada por Servicios Federal de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, algo que debería garantizar un mínimo grado de conservación del paisaje.

La isla tiene unos 34 kilómetros de largo y 5 de ancho. Cuenta con dos ciudades, Isabel II y Esperanza, emplazada junto a la Bahía Sun, una playa de ensueño.

La isla cuenta con un ecosistema propio, con variedad de ejemplares de fauna, entre ellos iguanas, pelícanos, y las estrellas de la isla, los protozoos flagellate, responsables del mágico efecto natural de la bahía de bioluminiscencia o Puerto Mosquito. En ella, se produce un fenómeno natural en el que unos organismos microscópicos al ser agitados producen un efecto lumínico.

En Vieques no faltan arrecifes de coral en la costa, un paraíso para el buceo, además de sitios de interés como el Fortín Conde de Mirasol, La Casa del Francés, el Faro de Punta Mulas y sobre todo playas magníficas. Quien ha leído hasta aquí, ya lo sabe, la isla de Vieques nos espera con maravillas intactas para encontrarnos con el auténtico paisaje del Caribe.

Via: locuraviajes

Acapulco estrena su página web para el turismo

Uno de los destinos turísticos más tradicionales y emblemáticos de México, renovó su portal de Internet para tener más llegada a los viajeros de todo el mundo, en forma rápida y fácil.

En este sitio encontraremos la diversa oferta de alojamiento, excursiones, gastronomía y diversión que la bella Acapulco tiene para ofrecer.

También conoceremos allí las principales atracciones turísticas de la ciudad y sus alrededores, como así también es posible saber en tiempo real datos del clima y el pronóstico meteorológico.

No faltan en esta página información sobre todas y cada una de las playas con las que cuenta, que en definitiva son las que hacen que millones de personas de todo el mundo la elijan cada año para pasar sus vacaciones.

Se merece, al menos, que naveguemos un poco por este portal, que es muy completo y fácil de acceder.

Vía: Expreso

08 septiembre 2009

La Antártida tiene moneda propia

Si estás pensando en visitar la Antártida en los próximos meses del verano austral, no te apures. La moneda propia de la Antártida no tiene curso legal en ninguna parte del mundo, pero es una curiosidad para coleccionistas.

El dólar de la Antártida nace como un proyecto privado para aquellos que quieran pagar por tener estos billetes. Como podrán imaginar por la elección de la “moneda”, es una empresa de Estados Unidos que está detrás de esta “divisa” que se emite desde 1996.

Se pueden comprar por internet y hay disponibles unas cuantas series. La última edición es de el mes pasado con la emisión de un nuevo billete de 20 dólares de la Antártida.

La empresa tiene un proyecto para lanzar este año el dólar de las Islas Galápagos. Jaja. El negocio no para.

Los interesados pueden comprarlos en la página oficial que pomposamente se llama Bank of Antarctica.

Pero no piensen que se los van a aceptar para pagar las copas en el crucero.



Ya se estaría diseñando el primer hotel espacial

Muchas veces se ha hablado del turismo espacial, pero es una actividad pensada a muy largo plazo, pero hoy apenas unos pocos afortunados pueden subirse a una nave espacial y ver la Tierra desde la estratósfera.

Sin embargo, un grupo de estudiantes del Colegio Imperial de Londres y la Escuela Real de Arte del Reino Unido, estarían diseñando el primer hotel espacial, que priorizaría aspectos como la nutrición, la salud y el ejercicio físico, distintas cuestiones que suelen ser deficientes en el espacio.

Entre las particularidades encontramos un robot conserje, sacos de dormir que cuelgan, y un menú personalizado para cada uno. También un programa de ejercicios que incluye bandas elásticas – las que se usan en yoga – con luces y sonido para estimular a que la gente los realice, para mantener los músculos en estado con gravedad cero. Una “mucama de aire” retira las migas y restos de suciedad a la noche mientras dormimos.

¿Cuáles serán los encantos de pasar una estadía en el hotel del espacio? Se pueden ver 16 amaneceres cada 24 horas, por ejemplo. Y claro, estar en el espacio lo vale por sí mismo.

Vïa: The Faster Times

Guatemala, una trama de historia y color

Bienvenidos a un país mágico, con 108 mil kilómetros cuadrados, 23 pueblos, 23 culturas y 23 formas de vida". Así nos recibe un cartel en el aeropuerto de Guatemala. Y durante los siguientes seis días podremos dar fe de la magia que envuelve al país de ciudades coloniales, los volcanes, los lagos y los bosques, los coloridos mercados y las mágicas ruinas mayas que emergen de la selva.

Toda una sinfonía, perfecta y cambiante, para disfrutar desde un "tour del Café", una tarde junto a los artesanos, hasta el sincretismo religioso y cultural y las aventuras con que la naturaleza desafía en cada rincón, entre mil huellas del legado maya.

Nuestro primer destino es La Antigua, una postal de calles empedradas, arquitectura colonial, misticismo y color. A 45 kilómetros de la ciudad de Guatemala, el pasado y el presente se unen en esta región declarada en 1979 patrimonio cultural de la humanidad por la Unesco. Mientras que la Ciudad de Guatemala -centro económico y político del país- es sinónimo de modernidad y desarrollo, en La Antigua se conservan los rasgos del pasado colonial y se venera la diversidad cultural de estas tierras. Destruida más de una vez por terremotos e inundaciones, y abandonada en 1773 por orden real, los antigüeños se las arreglaron para volver a levantarla una y otra vez.

Se la llamó "La muy leal y muy noble ciudad de Santiago de los Caballeros" y hubo pocas órdenes religiosas que no le dejaran su marca. Salpicada de ruinas de conventos e iglesias y con las casas pintadas de colores pasteles logra un imán que impone descubrirla sin prisa.

El sabor del café

De paso por Antigua sería pecado no visitar la Merced, asombrarse ante esa fachada amarilla y ataurique, un estilo de decoración vegetal, muy estilizado, que se hace a base de cal, yeso, arena blanca, y leche, miel y clara de huevo.

La admiración se reitera en Santa Catalina y Santa Clara y también en la San Francisco, en donde se encuentra la tumba del Beato Hermano Pedro de Betancourt (muy reverenciado por los lugareños), y la Casa Santo Domingo, donde las ruinas del monasterio dieron lugar a un distinguido hotel con seis museos internos.

Antigua se urbanizó siguiendo el modelo cuadriculado, en torno de una gran Plaza Mayor, que funciona como un eje y donde se ubican la Catedral, el Palacio Arzobispal y el Portal de las Panaderías. La caminata por la plaza obliga a elegir un lugar y sentarse a degustar un café guatemalteco, un producto de exportación que figura entre los mejores del mundo. A diferencia de muchas ciudades de Guatemala, en La Antigua hay bares para todos los gustos donde por 1,2 dólar se puede disfrutar de una excelente taza de café.

Elegimos el jardín verde del Café Condesa, que funciona en una casa del año 1549. Aquí transcurrió una historia de amor prohibida, de esas que mezclan personajes de la realeza con mayordomos. "Uno de esos clásicos culebrones, pero sin televisión ni galancitos", dice con humor nuestra guía. Cuentan que la historia fue grave: el agua llegó al río y hubo un asesinato. Mucho después, la casa fue exorcizada.

En esta zona la experiencia de los tours de café son un clásico. A tres kilómetros de la ciudad, el centro cultural La Azotea cuenta con un museo que ilustra la historia del grano. Además, allí está la casa K'ojom, que posee una colección de instrumentos de música tradicional maya y el Museo de Textiles que exhibe los trajes de las poblaciones de los pueblos aledaños.

A orillas del Atitlán

Ahora nos espera Panajachel, -a 80 km de Antigua- cabecera turística de las 14 aldeas mayas que se levantan a orillas del lago Atitlán. En esta región la vida transcurre entre los ritos, las tradiciones y las enseñanzas de los ancestros mayas. Al llegar a Sololá, un pueblo del siglo XVI a 2.000 metros sobre el nivel del mar, nos detenemos para asomarnos desde los balcones naturales y contemplar el cristalino lago Atitlán y los volcanes Tolimán, Atitlán y San Pedro. La perfección del panorama parece aminorar la sensación de vértigo que domina esas alturas.

Desde el muelle de Panajachel las embarcaciones, cargadas de canastos y pasajeros, navegan hacia las aldeas indígenas donde aún se conserva el idioma y las costumbres. El tiempo, por allí, no parece haber avanzado.

Nuestro primer destino es San Juan de la Laguna. Pueblo de gente amable y tranquila donde se concentran los pintores del arte naïf. Felipe Ujpan nos muestra su arte y el de sus vecinos. Son obras de colores conmovedores. En cada pintura se refleja la forma de vida de los distintos poblados. La mayoría son agricultores y artesanos, oficios naturalmente emparentados con la tierra.

De dioses y hombrecitos

Nuestro paseo en lancha sigue hacia Santiago Atitlán, principal poblado tzu'tujil y centro religioso del lago. Al llegar, un chico de 10 años nos acerca una invitación que de antemano estaba aceptada: conocer la imagen de Maximón, mezcla de Dios maya y santo cristiano, que rota por los hogares de sus fieles. Con fama de adúltero y vividor, a Maximón se lo consulta por problemas de alcohol, dinero, alcoba y hasta para solicitar venganza.

Tomamos una moto-taxi -un "tuc-tuc"- hasta la casa en la que ahora alojan a Maximón. La imagen, se diría, es burda: Maximón es una suerte de maniquí al que sólo se le ve la cara; tiene sombrero de ala ancha, un cigarro en la boca, y está totalmente cubierto por pañuelos y corbatas multicolores.

Somos testigos del rito: arrodillado, un hombrecito murmura en tzu'tujil sus ruegos. Acaricia incesantemente un rosario. Dos culturas superpuestas. El pasado maya y el aporte cristiano (introducido en el siglo XVI por los españoles) fundidos en la oración del hombre. Hay otros rituales, nos cuentan. Por ejemplo, prenderle el cigarro, velas, ofrecerle bebidas alcohólicas y colocarle unos cuantos quetzales entre las ropas.

Es notable como esta región, a sólo 140 km. de la capital, logró esquivar las grandes cadenas hoteleras que suelen estar presentes en los mejores paisajes. Aquí las posadas y los hoteles no alteran el clima del lugar.

Luego visitamos el colorido mercado local -ya habrá tiempo para hablar de un mercado- y regresamos hacia Panajachel, donde ya se escuchan palabras en idiomas occidentales y los artesanos te pueden ofrecer una artesanía por one dólar. Panajachel destila un interesante sincretismo socioeconómico: puestos de artesanías en la calle, cibercafés, boliches, restaurantes internacionales y parrillas.

El pulso de las calles

Durante los 37 km. que separan a Panajachel de Chichicastenango la ruta viborea al pie de los volcanes. Después, esquiva parcelas de cultivos tradicionales y atraviesa plantaciones donde los lugareños cargan leña sobre sus espaldas y los niños caminan hacia sus casas tras la jornada escolar.

Si Antigua es la ciudad colonial por excelencia, Chichicastenango ("Chichi" como la llaman los guatemaltecos) es la población que te mostrará el alma maya. El mejor momento para visitarla es durante los días de mercado, los jueves y domingos. Llegamos el miércoles a la tarde y observamos "la previa", cuando los artesanos de aldeas vecinas se alojaban bajo el techo de su puesto.

Al día siguiente, lugareños, animales sueltos, turistas, todos se apretujan en este frenético mercado de artesanías, frutas, verduras, tejidos y máscaras que comienza en la escalinata de piedra de la Iglesia de Santo Tomás, donde se encontró el Popol Vuh, el texto que explica la creación del mundo según los mayas.

Para disfrutar y vivir el mercado hay que entregarse a los sentidos. Te gusten o no las artesanías, es pura emoción, una ceremonia inigualable. Caminando por los angostos pasillos una simple faja hace que te detengas. El bordado es para aplaudir de pie.

Aquí hay que aprender a regatear, porque nada se compra si antes no se juega un rato. Empiezo la subasta por una cartera bordada en 100 quetzales y me la llevo por 60. El mercado parece no terminar nunca. Los pasillos te llevan a los sectores donde se vende carne, fruta y verdura. Cambia el aroma, pero los colores siguen presentes en cada rincón.

Hacia la selva maya

Un vuelo de 40 minutos nos lleva a Flores, la capital del departamento Petén. De ahí, en ómnibus (62 km) al Parque Nacional Tikal, el corazón del mundo maya.

Durante mucho tiempo, Tikal permaneció perdida en la selva, sepultada bajo la vegetación. Descubierta en 1848, hoy se la considera uno de los centros arqueológicos más importantes del mundo, tanto como Teotihuacán o Chichén Itzá, en México.

La recorrida comienza a las 10 de la mañana en un sendero bien agreste. Sandra, la guía, habla del "chico zapote" (el árbol de cuya savia se elaboran chicles), de los monos aulladores, del iasché (la ceiba que los mayas veneraban como "árbol de la vida"), de las cigarras, los papagayos y las mil plantas medicinales que esconde esta Reserva de la Biosfera.

Una de las diferencias con otros centros arqueológicos es que Tikal es salvaje, sus pirámides se alzan como volcanes entre lianas, orquídeas y cedros. Y esto hace que una las descubra en medio de la distracción de la caminata o al final de un sendero. La primera construcción que nos sorprende es el Templo IV, el edificio prehispánico más alto del mundo maya (data del 745 dC. y mide unos 65 metros). Subimos por medio de una escalera de madera prolijamente construida. Desde allí disfrutamos de la vista panorámica de la selva, y de las estructuras que ya se vislumbran a lo lejos. Luego llegamos al templo V, que si bien mide sólo 58 metros de altura, su inclinación es tal que la sensación de vértigo convierte su subida en no apta para todo público. Pero la vista desde la cima es una compensación para el temblor de las piernas y las pulsaciones que aceleraron su ritmo habitual.

La próxima parada es en un enorme claro, rodeada de construcciones se abre imponente la Gran Plaza, el corazón de la antigua ciudad. En la Plaza Este, donde desembocan dos antiguas calzadas, puede verse la estructura del mercado y de uno de los juegos de pelota. Más allá, enfrentados, los templos I y II. Al norte está la Acrópolis, donde se enterraba a los gobernantes. A lo largo de la plaza se alinean estelas, monumentos de piedra y altares. Pero hay que continuar el circuito. Recorrer cada uno de los senderos que unen los distintos complejos que conforman esta ciudad y desembocar en otros sitios sagrados.

Llueve al finalizar el recorrido y nos sentamos a almorzar en el restaurante del Parque Nacional Tikal. En Guatemala la comida varía en cada región casi como sus artesanías. Aquí reinan las tortillas, los tamales. Todo sabe bien. Pedimos pepián, un caldo de gallina con güisquil -una verdura típica- y papas.

Llueve. El paisaje natural se torna brillante bajo el agua. Es curioso: cuesta imaginar ese paisaje desvinculado de la epopeya histórica que lo impregna. La selva irradia energía maya. Estamos en Tikal, una ciudad gloriosa de la que, dicen, nadie se olvida. Y no la olvidaremos.

04 septiembre 2009

Cuba: un paseo por el Museo del Ron

Cuando se piensa en Cuba varias cosas vienen a la mente, entre ellas, playas paradisíacas, habanos y ron. Es así que, en La Habana, se alza el museo en honor a esa bebida típica. Se trata del Museo del Ron Havana Club que busca dar a conocer todo el proceso y la historia de la una de las bebidas cubanas con reconocimiento internacional. Ubicado en el Centro Histórico de la capital, el establecimiento pertenece a la Fundación Havana Club, una de las marcas clásicas de fabricación y distribución de ron en el mundo entero.

Así, el recorrido que se lleva a cabo en un hermoso edificio histórico muy bien conservado, explica los diferentes estadios en la fabricación del ron, desde la siembra de la caña, pasando por el ritual del añejamiento en los toneles, por la historia del trapiche (o molino), hasta las fábricas de azúcar, el tren de vapor, y todos los pasos necesarios (fermentación, destilación y filtración) hasta llegar a dar con el ron del que disfruta el público. Como dicen en el Museo, allí se muestra la historia desde “el cañaveral al paladar”.

Un tour en el que se recorren diferentes galerías temáticas, se ven maquetas y se aprecia un vídeo que busca dar a conocer la importancia del ron y del azúcar en la cultura del pueblo cubano.

De este modo, el paseo por el Museo del Ron cuenta con guías en los siguientes idiomas: inglés, español, francés, italiano y alemán. Para que los ciudadanos del mundo puedan disfrutar de la historia del ron y culminar el paseo en el Bar de Degustación. Un lugar donde los visitantes podrán catar el ron Havana Club.

Sitio Oficial: Fundación Havana Club

El Mercado de las Brujas, en Bolivia

Uno de los países mas pequeños de América del Sur es Bolivia. Una tierra con mucha historia que realmente merece tener otro presente y que en un recorrido latinoamericano no puede faltar porque aquí está el Lago Titicaca, Tiwanacu, Cochamababa, La Paz y otra serie de ciudades y sitios que son increíbles.

Precisamente en La Paz tenemos uno de los paseos mas recomendables para los turistas: el Mercado de las Brujas o Mercado de la Hechicería. Este mercado se arma en el cruce de las calles Jimenez y Linares, entre Sagarnaga y Santa Cruz, y aquí los puestos están llenos de objetos, hierbas, ranas disecadas y abalorios varios que forman parte de los rituales aymará.

Este mercado pintoresco está situado en el medio del mercado mas turístico de la ciudad, el Mercado de La Paz, y como os dije apunta a aquellas personas que andan buscando hierbas, remedios caseros y una gran variedad de ingredientes con la intención de manipular a los espíritus de la cosmogonía aymará así que hay insectos, polvos mágicos, plantas, sapos y ranas disecadas y vaya a saber qué más.

De todas formas el producto por excelencia del Mercado de las Brujas es el feto de llama disecado, algo bastante llamativo para el ojo occidental. No deja de resultar un poco espeluznante, pero este tipo de objeto suele comprarse para enterrarlo en la tierra como ofrenda a la diosa Pachamama, especialmente cuando se construye un edificio nuevo o se emprende un negocio. La idea es que la Pachamama proteja a los trabajadores y posteriormente traiga buena suerte al negocio.

Bien, que pasear por el Mercado de las Brujas es toda una experiencia y os vais a cruzar con los yatiri o hechiceros-doctores que están vestidos con ponchos y sombreros negros. ¡A no asustarse!

Información práctica sobre el Mercado de las Brujas: Tomar fotos no está muy bien visto así que conviene ser cliente y preguntar antes de animarse a tomar una.

Entrena como un SEAL en tus vacaciones

La mayoría asocia el concepto de viajar con tumbarse al sol a beber mojitos sin hacer mucho más. Pero otros no lo ven de esa manera, y hay para ellos cada vez más opciones.

Una de ellas es entrenarse en un campamento SEAL (Sea Air and Land Forces ó Fuerzas de Tierra, Mar y Aire), que tiene sus orígenes en los escuadrones de demolición subacuática de la Segunda Guerra Mundial.

Existen varios programas para aficionados, el primero es de 24 horas y es tan sólo una introducción a los métodos de entrenamiento de los escuadrones SEAL. Se denomina SEAL Adventure Challenge. El segundo es de seis días y se llama Special Operations Force Academy, donde se entrena exactamente igual que a un miembro, incluyendo elementos de buceo y de paracaidismo.

Ambos programas se dan por instructores altamente especializados, y son demandantes a nivel físico y mental.

Se trata del tipo de desafío personal que muchos buscan, y de seguro a varios les interesará entrenar como si se perteneciera a una fuerza de elite.

Vía: Gadling

02 septiembre 2009

Playa y pescado en Súa, Ecuador

Encontrándonos en Quito y echando un poco de menos la costa del continente, Thomas, Myriam y yo decidimos poner rumbo a Súa en busca de playas y tranquilidad.

Súa es un pequeño pueblo de pescadores que forma parte de la provincia de Esmeraldas en el noroeste de Ecuador. Esta región es una de las más famosas entre los turistas nacionales por su buen pescado y marisco, sus gentes afrolatinas de naturaleza caribeña -su ritmo de vida es exactamente igual al del anuncio (creo que de Malibú) de Me estás estresaaaaannndoooo- y su caliente vida nocturna.

Estando fuera de temporada estival y siendo entre semana, nos comentaron que el tema marcha iba a ser más bien complicado así que nos decantamos por Súa sobre Atacames -lugar de marcha por excelencia de la región- en busca de tranquilidad, solecito y buena comida. De lo primero tuvimos casi en exceso, de lo segundo a ratos y lo tercero es verdad que no faltó.

A pesar de la gran cantidad de turistas que llegan en temporada vacacional, Súa no deja de ser un pueblecito pequeñísimo al que no es tan fácil llegar. Para hacerlo desde Quito tomamos un bus nocturno que partió a las 10.30 de la noche y llegó a un cruce de carreteras, llamado el León, a las 4.15 de la mañana. Aquí esperamos unos 10 minutos en la noche cerrada acompañados de nuestras mochilas y algunos viajeros somnolientos. Otro bus vino y nos llevó a Súa en unos 45 minutos. El coste total fue de unos 8 dólares.

Era madrugada de Sábado a Domingo y cuando llegamos no había ni un alma por las 4 calles -literalmente hablando- que tiene el lugar. Ni siquiera las pensiones u hoteles parecían habitados y sólo los gallos reclamaban para sí el lugar con sus cánticos mañaneros. Al final la familia de Julio -propietario de una pequeña pensión- nos hospedó por las 3 noches que pasamos allí.

El Súa que conocimos -fuera de temporada- es ideal para gente que esté buscando tranquilidad absoluta, relajación, tiempo para sí mismo acompañado de lugareños amables y buena comida. Nosotros fuimos con la madre y hermana de Myriam, así que tuvimos una especie de vacaciones familiares que significaron un cambio en mi ajetreado viaje.

Existe una pequeña playa en el mismo pueblo cuya anchura va decreciendo conforme sube la marea por el día. A decir verdad, no os recomiendo venir a ésta.

El hijo de Julio nos mostró una calita mucho más interesante -nos comentó que es nudista y muy frecuentada por extranjeros en los meses de verano- que está a unos 10 minutos andando del pueblo. Para llegar a ella pasamos por la parte menos turística de la aldea donde las casas y barcas de los pescadores eran un todo y multitud de niños corrían, llenos de barro y sin camisetas, jugando a sus juegos inventados y se bañaban en las turbias aguas de un pequeño estuario que se formaba entre el mar y la tierra firme.

Thomas y yo pasamos casi todo el tiempo en la cala mientras las chicas se quedaban en la playa del pueblo. No había absolutamente nadie. Centenares de cangrejos de colores campaban a sus anchas y se podía aprovechar las primeras horas de la mañana para aventurarse a recorrer las calas rodeadas de pequeños acantilados verdes que se extendían hacia el Sur. Pero tened cuidado porque la marea es traicionera y os cerrará el camino de vuelta si regresáis demasiado tarde.

Las aguas tienen cierta bravura y son de un color grisáceo que, durante estos días, hizo juego con el color del cielo. No tuvimos demasiada suerte con el tiempo y el Sol iba y venía durante todo el día, incluso llegando a llover un par de días.

Aun así disfrutamos de una relajante estancia y comimos genial. El pequeño paseo marítimo del pueblo está salpicado de restaurantes y chiringuitos con bebidas pero, cerraban bastante temprano por la noche, cosa que te obliga a cenar con horario inglés: a las 9 olvídate del tema. Los protagonistas son los mariscos, pescados y zumos de frutas. La mayoría estaban vacíos en esta época pero sus dueños nos aseguraban que no cabía un alfiler en verano.

Un menú te puede salir por unos 6 dólares ya que los precios son bastante turísticos todo el año pero sales cebado y la calidad es bastante buena.

Si tanta relajación no te va -a mí tampoco, pero algunas veces durante un viaje tan largo, viene bien- puedes usar Súa como trampolín para visitar lugares más vivos como su vecina Atacames, foco de farra nocturna y con un turismo playero más desarrollado, pero también -según nos comentaron los sueños- mucho más pendenciero.

La fisionomía de la gente es totalmente diferente a la de la del resto del país ya que son descendientes de los esclavos africanos que trajeron los españoles para cultivar las tierras de la zona, y su carácter es excepcional, siendo muy fácil entablar largas conversaciones con ellos. Eso sí, si tenéis pensado hacer algo después, recordad: ellos no tienen nada de prisa.

Merece la pena venir a relajarse a Súa y si tienes vehículo propio aún mejor porque así podrás recorrerte la preciosa costa de las Esmeraldas.

Via: viajablog

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