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23 mayo 2009

Santiago de Chile, “el legado inca”

La zona de providencia es otro de los lugares de copas y diversión, sobre todo para los trabajadores y turistas. Una de sitios más de moda es la zona de Nuñoa, con locales modernos y a también locales donde disfrutar de una copa tranquilamente.

La edad mínima para consumir alcohol es de 18 años, no hay una etiqueta de vestimenta preestablecida aunque algunos locales suelen exigir vestimenta un poco elegante para entrar. La mayoría de los locales no cobran entrada exceptuando algunas discotecas que cobran un precio mínimo por la entrada.

La ciudad dispone de un casino donde poder realizar sus apuestas. Hay que ser mayor de edad y vestir elegantemente. Para los extranjeros es requerido el pasaporte para el acceso. El Casino Viña del Mar es el más conocido de la ciudad.

Para escuchar música en directo puede ir hasta el Boomerang Pub, en la calle General Holley 2285 o al Santiago Jazz Club para escuchar artistas locales e internacionales. Y para ver como se vive una tradición española en otro país puede ir a El Tablao, donde podrá disfrutar de espectáculos de flamenco en directo.

Y para los más pequeños (y los no tanto) Santiago de Chile posee un gran parque de atracciones, Fantasilandia, único en su tipo en toda América latina. Con más de 8 hectáreas de terreno y que recibe más de un millón de visitas anualmente.

Y ya como actividad más relajada siempre podrá ir hasta el Parque Metropolitano, el parque más grande de Chile y uno de los más grandes del mundo. Con unas infraestructuras adaptadas para todo el mundo, zona de pic-nic, piscinas, ludotecas, miradores, senderos para pasear y hasta un zoológico.

Indudablemente Santiago de Chile es un lugar que suele pasar desapercibido en las agendas de los viajeros pero que esconde muchas sorpresas que están esperando a ser descubiertas.

Via: actualidadviajes

Nuevo sistema de seguridad aeroportuario capaz de “leer” nuestra mente

Cada vez es mayor el número de aeropuertos que incrementan su tecnología con el objeto de optimizar las medidas de seguridad contra el terrorismo y ofrecer mejores servicios a los pasajeros que transitan por las terminales aéreas.

Tal es el caso de un nuevo dispositivo que se llama MALINTENT que se encuentra en fase experimental en Estados Unidos y que según ha trascendido se trata de un escáner que podría “leer la mente” de los turistas.

Claro que en realidad no es capaz de meterse en nuestros pensamientos sino que el flamante aparato detecta la temperatura corporal, el pulso y mediante un micro escáner facial lee los movimientos de los músculos de la cara, con lo cual se detecta si la persona se encuentra atravesando una situación de tensión lo que la colocaría automáticamente en bajo sospecha.

Aunque ya se ha probado con algunos voluntarios y al parecer el sistema necesita de algunas mejoras, de comprobar su funcionalidad y efectividad se utilizaría en otros ámbitos donde se congrega un gran número de personas como por ejemplo centro comerciales y también estadios de fútbol.

Por supuesto que no han faltado las críticas hacia el MALINTENT que ha generado la polémica de si se trata de una tecnología que viola la privacidad de las personas. En fin, no se puede conformar a todo el mundo.

Vía: 20 Minutos

El restaurante del futuro


En Ámsterdam existe un restaurante muy especial, ya que se trata de un verdadero laboratorio: se lo llama El Restaurante del Futuro. Lo que lo hace tan particular es que mientras comemos, científicos estudian diferentes cosas utilizando a los comensales como conejillos de indias, por ejemplo, qué nos motiva a elegir entre ciertos platos en detrimento de otros.

El Restaurante del Futuro tiene por copropietaria a la Universidad de Wageningen, y a través de varias cámaras de vídeo estudian el comportamiento de las personas a la hora de comer, para luego elaborar conclusiones y conocer más profundamente estos mecanismos.

Por lo demás, es como cualquier cafetería de las modernas, con suaves luces, grandes ventanales y variadas mesas de buffet donde servirnos lo que más nos guste. Sólo que para servirnos debemos completar un formulario. Luego nos pesan en la caja registradora de una forma muy discreta, y finalmente un empleado se fija cuánto dejamos en el plato y qué alimentos no comimos – o si comimos todo. Todo queda registrado para uso científico.

Vía: Npr


21 mayo 2009

Los vuelos del futuro serán a bordo del A2 Match 5 de Reaction Engines

La aeronave más hipersónica de la aviación civil – que alcanzará la velocidad Match 5, cinco veces la velocidad del sonido –, ya se encuentra en fase avanzada. El LAPCAT A2 de Reaction Engines Ltd. es el avión que cambiará para siempre la forma de viajar.

Se lo reconoce como el sustituto del Concorde y su tecnología espacial denominada LAPCAT – Long-Term Advanced Propulsion Concepts and Technologies – es una tecnología espacial que permitirá por ejemplo, que vayamos desde Europa a Australia en sólo 4 horas, muchísimo menos que las 22 horas de vuelo que necesitamos en la actualidad.

La segunda fotografía muestra la comparación con un Airbus 380, el mayor avión de pasajeros del que disponemos. Lo bueno es que será muy limpio ya que utilizará hidrógeno líquido de combustible. El precio del billete rondará los 6.500 euros.

Fíjense el detalle de que no tiene ventanas, ya que a tan altísima velocidad es algo inútil.

Se estima que las pruebas se realicen en 2012, aunque faltarán un par de décadas hasta que se algo habitual volar en este avión.

Vía: Embelezzia

Gripe porcina y el futuro del turismo mundial

Las noticias sobre la epidemia de gripe / influenza porcina ya no son tan omnipresentes en los medios. A medida que la difusión de la enfermedad se ha mostrado al menos como lenta, ya no hay tantos titulares en los diarios y canales de noticias. Aquí comienza la parte más ardua del asunto. A los medios los temas estructurales no les importan demasiado; el aparato periodístico siempre se ha orientado a los hechos puntuales y tiene serias deficiencias cuando hay que comenzar a cubrir procesos de mediano y largo plazo.

Sé que algunos van a decir que la cobertura que se dio al tema de la gripe porcina fue muy sensacionalista, y no les falta razón. Pero, más allá de las opiniones, hay consecuencias apreciables en el campo del turismo. Por ahora, las principales se dan en México. La tasa de ocupación hotelera ha caído más de un 50%, aunque los porcentajes varían de acuerdo a la fuente que revisemos. Y eso ha afectado incluso a las zonas más turísticas en el sur de México, donde no se han dado casos. El panorama, de todas maneras, debería mejorar en las próximas semanas, a medidas que las alertas sanitarias se relajen. De todos modos, es muy evidente que el impacto sobre el sector turístico mexicano ya es demasiado importante, y este año los números van a dar muy mal. Para peor, la crisis financiera internacional hace poco factible una rápida recuperación de los números del sector.

¿Pero qué pasa con el resto del mundo? Un estudio presentado la semana pasada en una conferencia sobre turismo en Florianópolis, Brasil, marca números particularmente catastróficos. De acuerdo a John Walker, de la consultora Oxford Economics, en el caso de darse una epidemia de alcances globales, la caída en el PBI mundial sería de 2,2 billones de dólares (sí, 2,2 trillions en el original en inglés). Los números sólo adquieren sentido en un contexto de caída catastrófica de la cantidad de viajeros internacionales; alrededor del 60%. El sector turístico tendría un rojo de 620 mil millones de dólares; lo que falta hasta los 2,2 billones de dólares se explica por el descenso de los ingresos en las actividades relacionadas con la llegada de turistas.

Si tomamos en cuenta que en la última semana la cantidad de alertas relacionadas con el tema de la gripe porcina ha caído, los números aparecen como demasiado catastróficos. Si tomamos un alerta similar, como la epidemia de SARS en el sudeste asiático, las pérdidas fueron de 25 mil millones de dólares, con caídas muy significativas en la cantidad de viajeros que llegaron en 2003 a China y Tailandia, entre otras naciones.

Lo cierto es que no parece que nos encontremos, en el corto plazo, con un escenario tan catastrófico. De hecho, la caída en el turismo internacional tiene sus raíces en las dificultades financieras antes que en el miedo a la gripe porcina.

Más en Strait Times y TravelMole. La foto que abre la entrada fue tomada en la ciudad de México por Eneas y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Via: blogdeviajes

Perú, Bolivia y Argentina se unen para promocionar rutas precolombinas

El continente americano tiene una historia de siglos antes de la llegada del hombre europeo. En la región que comparten en común Argentina, Bolivia y Perú son muchos los caminos que eran usados por los incas antes de la conquista, o bien eran las rutas del mercado colonial. Redescubrirlos no sólo es una excelente forma de encontrarse con los mejores paisajes, sino también una verdadera clase de Historia.

Es por ello que municipios pertenecientes a estos tres países sudamericanos se han unido para promocionar las rutas prehispánicas y coloniales, además de capacitar a los guías para recorrerlas.

“Se debe recorrer y restaurar las antiguas rutas utilizadas por nuestros antepasados, las que existían antes de la llegada de los españoles, pero también las rutas abiertas en tiempo de la colonia para que sean promovidas como circuitos turísticos”, afirmó el prefecto de La Paz, Pablo Ramos.

El objetivo del proyecto es cuidar el medio ambiente, contribuir a la restauración de sitios históricos y promover el turismo multidestino.

Vía: mensajero Web

19 mayo 2009

Reinventando el tango en Buenos Aires

A veces los tópicos evolucionan renaciendo y readaptándose a los nuevos tiempos. ¿Es posible hacer algo nuevo con un clásico tan absolutamente arraigado en el imaginario colectivo como el tango? Sin duda la respuesta es afirmativa. La ciudad de Buenos Aires está repleta de tangerías de toda la vida que, sabiendo del gran interés que el fenómeno causa entre los turistas se han puesto manos a la obra para versionar uno de los bailes más famosos del mundo sin perder su esencia. Asistir en directo a un espectáculo de tal belleza es algo que ningún turista quiere perderse. El alma se vuelve un poco más porteña a medida que el juego de luces, música y arte se va adentrando en nuestra retina.

Nuevos personaje, nuevos escenarios y nuevas historias pero la misma pasión de antaño. Si quieres vivir el tango en estado puro tus pies deben dirigirse, sin duda, a uno de los barrios más famosos e interesantes de la ciudad. El barrio Recoleta entusiasma a cuantos lo pisan por primera vez. Allí será fácil encontrar a cada paso un local que permita pasar una noche de tango inolvidable.

Podrás elegir entre un gran número de shows, muchos de ellos acompañados de un menú delicioso. Para cenar en un ambiente como este nada mejor que la carne argentina acompañada de otros productos de la tierra. Del mismo modo existen en la ciudad porteña una amplia gama de salones en los que es posible dar algunas clases de tango.

Los argentinos suelen reunirse para practicar y perfeccionar sus pasos mientras se divierten. Quizás sea una buena idea iniciarte en la disciplina antes de abandonar el país. A tu vuelta podrás apuntarte en tu ciudad a algún taller que te permita seguir soñando en clave de tango. Si tienes oportunidad seguro que repites aventura. No es fácil olvidar Buenos Aires.

Via: sobreturismo

Tripwolf ya habla español

Siempre es grato dar la bienvenida a espacios en internet dedicados al mercado hispanohablante. En este caso se trata de un recurso para confeccionar tu propia guía de viajes, descargárte el PDF de tu ruta y llevártela contigo: Tripwolf.

Un lugar de encuentro donde hallaremos información, guías, una comunidad de viajeros, blogs, etc. Lo que se dice un recurso generado por la experiencia de profesionales pero que incluye, además, el agregado de la voz de los viajeros.

Hay espacio reservado para subir comentarios, una reseña del lugar que acabas de visitar, tus mejores fotos y hasta vídeos. Una fuente de información para preparar nuestra próxima salida aprendiendo de la experiencia de los demás.

Tripwolf nació hace muy poco tiempo, y ya cuenta con 20.000 miembros activos. Está disponible en alemán, inglés, francés e iItaliano y se acerca ahora al público hispanohablante, sabiendo lo mucho que nos gusta viajar y compartir.

Le damos la bienvenida y nos daremos una vuelta por allí, mas de una vez.

Via: diariodelviajero

Argentina: 48 horas en Puerto Madryn

El mar planchado y celeste deslumbró a los primeros 157 colonos galeses que llegaron a la costa norte de Chubut en 1865. Dos meses de supervivencia en ese páramo de estepa recortado en la playa fueron suficientes para que los pioneros sentaran las bases de Puerto Madryn. Mientras la ciudad crecía lentamente, frente a sus ojos estallaba un espectáculo único que les regalaba la naturaleza en el océano: las piruetas de las ballenas y sus ballenatos en medio de multitudinarias colonias de pingüinos, orcas, toninas, lobos y elefantes marinos.

La instalación de la fábrica de aluminio Aluar en 1972 generó una explosión demográfica. Madryn fue reinventada y su pulso cambió de ritmo. La pesca, los negocios, la gastronomía y el turismo se transformaron en los motores que sustentan el crecimiento. Esta agenda de 48 horas sugiere hitos urbanos y regionales, una ruta tentativa para apreciar una escenografía multicolor.

PRIMER DIA

8:00 Cielo limpio, brisa suave y sol a pleno. Amaneció a pedir de los turistas, que desandan el Paseo Costanero extasiados con el mar. El desayuno de tostadas, queso crema, mermeladas, café y licuado en el parador Vernardino se torna más agradable desde los ventanales copados por el Atlántico, en el que resaltan inmóviles enormes buques y barcazas amarillas de pescadores artesanales.

9:00 Es tal el entusiasmo por el pejerrey, que los pescadores apostados con sus cañas a los costados del muelle Piedrabuena no reparan en la salida a escena de las primeras ballenas de la temporada. Visitantes de inequívocas facciones europeas corren los 800 metros de largo del brazo de hormigón extendido en el mar, para llevarse de muestra -al menos- la imagen digital de una cola, el lomo o la cortina de agua que levantan los saltos de cada ejemplar de la variedad franca austral.

10:00 Antes de procurar la confianza de cualquier especie marina o voladora, conviene nutrirse de información de primera mano en el Museo Oceanográfico de Ciencias Naturales. Puede considerarse la posta obligada para aspirar a distinguir entre decenas de tipos de aves, peces y cetáceos.

11:00 Rumbo a Península Valdés, la propuesta de la familia de pescadores artesanales De Francesco obliga a adelantar el horario razonable para almorzar. En el restaurante Mariscos del Atlántico -en el Club Náutico Atlántico Sud-, la falta de apetito sucumbe ante un suculento plato de vieiras gratinadas y una paella de mariscos, rebajada con un glorioso tinto cabernet sauvignon.

13:00 Desde el mirador del Centro de Visitantes del Area Natural Protegida Península Valdés (se ingresa pagando $ 14), un telescopio apunta hacia un montículo, que parece temblar en el agua helada del océano. Es la Isla de los Pájaros, poblada de aves que planean sobre el terreno minúsculo y enseguida se posan sobre el primer claro que encuentran.

14:00 A 2 km de la playa de Puerto Pirámide, las ballenas se agazapan bajo el mar agitado, a la espera de los turistas, que parecen empujar con la ansiedad los tractores que arrastran las embarcaciones desde la playa hasta la orilla.

15:00 A 80 km, en Punta Norte, la orilla está copada por los lobos marinos, atentos a sus harenes y crías y con un ojo puesto en el más allá, implorando no cruzarse con una orca, su temible depredador.

16:00 Tierra adentro, la península refleja la aridez de la meseta patagónica. Sólo maras, guanacos, reptiles, choiques y águilas se sienten a sus anchas entre las plantas arbustivas. Al final de un camino de ripio de 25 km que envuelve en polvo las combis y camionetas, en Caleta Valdés resurge la fauna costera. Elefantes marinos se asolean a los bostezos sobre la playa de piedras, bajo los vuelos rasantes de cormoranes y ostreras y empapados por la marea alta.

17:00 Para volver a asomarse al mundo moderno, hay que tomar distancia de ese santuario de la naturaleza, volver a atravesar el istmo de 7 km de ancho y recién en El Doradillo encontrar un esbozo de Madryn. Chalés y cabañas de última generación interrumpen la monotonía de la estepa desolada, de cara al mar y sus habitantes naturales.

19:00 La tarde se va irremediablemente. Desde la espectacular panorámica del montículo que sostiene el Monumento al Indio Tehuelche, tonalidades ocres y anaranjadas funden la ciudad y el mar en un sólo cuadro. El esbozo de una pintura magistral.

20:00 La sala de arte Espacio Real permite, precisamente, comprobar de qué manera el entorno inspira y condiciona las obras de los artistas locales. Los cuadros decoran la galería, donde también se lucen diseños de vanguardia de creadores de moda.

21:00 La cartelera señala que me encuentro en el lugar indicado a la hora precisa: está por comenzar un recital del dúo Welsh-Argentine Guitar (que integran el galés Adam Khan y el argentino Luis Oriaz Diz) y también se anuncian un ciclo de músicos independientes y danzas a cargo de bailarines amateur, organizado por la Casa de la Cultura.

23:00 También es arte mayor la especialidad de Angel Silveira, chef del restaurante Los Colonos: un abadejo con champignon, cebolla, tomate, crema, hierbas aromáticas y mariscos. Para completar su magistral obra, sirve el postre Mar y Cordillera (mousse de chocolate y salsa de frutos rojos).

01:00 Un paseo por la costanera corona una jornada por demás relajada. Es hora de pesca nocturna y el mar brilla con las luces de los barcos, que titilan cruzados en haces con el fulgor de los edificios costeros.

SEGUNDO DIA

08:00 Desayuno en un ámbito de silencio, todo un hallazgo en el pub Margarita. Su fama se asocia con la noche, los tragos y la música, que marcan el ruidoso lugar de encuentro de vecinos y turistas.

09:00 En La Loma, al sur de Madryn, se conservan siete cuevas que perforaron los galeses adelantados para constituir su primera morada lejos de su terruño. Desempleados por el cierre de las minas de carbón en su país, llegaron aquí en el barco "La Mimosa" hace 144 años.

10:00 La impronta galesa resurge en el diseño de una construcción de madera, sostenida sobre un acantilado. En realidad, el Ecocentro no es más que otro anzuelo para refrendar el vínculo con el mar y, de paso, instruirse a través de una visita guiada por científicos y naturalistas, expertos conocedores de toda esta región luminosa.

12:00 Improviso a las apuradas una vianda de hamburguesa casera con pan de sésamo y cerveza artesanal en Mr. Jones. El almuerzo en el minibús viene bien camino al puerto de Rawson, punto de partida del avistaje en gomón de toninas overas. Media docena de espigadas toninas se dignan a mostrarse seguido a babor y estribor.

15:00 El circuito paleontológico de Trelew vincula el yacimiento de Bryn Gwyn con el Museo Feruglio, que exibe réplicas de dinosaurios del Triásico y el Jurásico.

17:00 La milenaria cultura galesa aporta un toque de distinción en Gaiman. Sobrias y pulcras, las casas de té llenan los ojos y el estómago con té, tortas y panes caseros y dulces de fruta fina.

20:00 De regreso en Madryn, las casas históricas del norte sugieren un recorrido que escapa a los paseos más publicitados. Construcciones de chapa y madera rodean el Chalet Pujol, en pie desde 1917.

22:00 Un cordero asado humea en Antigua Patagonia. Digno preludio de la despedida junto al mar.

09 mayo 2009

Brasil: El Bondinho, en tranvía por Río

Hoy quiero dejar las grandes rutas y los grandes viajes en tren, para recorrer en su hermano pequeño, el tranvía, el interior de una las grandes ciudades sudamericanas, Río de Janeiro. Hablo del pequeño tranvía que, desde hace ya 113 años (que se dice pronto), y día tras día, ha recorrido el centro de la popular ciudad brasileira para incorporarse al mismo corazón de los barrios más pobres de Río. Es el Bondinho, como cariñosamente lo conocen allí los del lugar.

Apelativo simpático con el que lo bautizaron quienes hoy luchan por él, por mantenerlo vivo en la ciudad, por una tradición tan típica como añeja, y tan querida como pueda serla su Pan de Azúcar, sus playas o el Cristo Redentor.

El Bondinho nos llevará desde el centro de la ciudad hasta los barrios altos de Santa Teresa, un lugar en Río que años atrás era el lugar de las clases altas brasileñas. Es una zona de casa antiguas pero muy bellas, de calles adoquinadas y cuestas empinadas. Precisamente estas cuestas son uno de los atractivos de este pequeño viaje en el Bondinho.

Podemos tomar el tranvía en la parada que hay en el centro de la ciudad junto al edificio de Petrobrás. Desde allí iremos ascendiendo al cerro que nos lleva al barrio de Santa Teresa. Hay varias paradas intermedias que están muy bien, como la del Largo de Guimaraes, donde hay varios locales típicos tanto para comer la típic feijoada algo como para comprar artesanía. Además, no os preocupéis si perdéis uno de los trayectos porque sale uno cada 20 minutos, y además, cuesta poco… sólo unos 15 céntimos de euro al cambio. Curiosamente, sin embargo, quienes viajan de pie agarrado al estribo, viajan gratis, por lo que es bastante habitual que el tranvía esté abarrotado por fuera y los asientos estén vacíos.

El encanto de este pequeño tranvía está en que es cuidado y mantenido gratuitamente por los mismos vecinos del barrios. Ellos se encargan de tenerlo funcionando desde hace muchos años, y de hecho, fue el único que no desapareció en los años 60 de Río de Janeiro. Por el amor y el cariño que le profesaban, el Bondinho se ha mantenido tal cual durante años y años, con la misma maquinaria y el mismo tren.

Y es ese mismo cariño el que ha movilizado ahora a todo el barrio en defensa de su Bondinho al que quieren sustituir por uno nuevo.

Os dejo con un video del Bondinho, para que disfrutéis de su viajecito desde vuestro salón…

Argentina: Los hoteles de lujo porteños, más económicos

Ahora, pasarse unos días a lo grande en Buenos Aires será algo un tanto más accesibles. Es que las tarifas en los hoteles de mayor categoría de la ciudad se han ajustado a nuestro favor. Con menos huéspedes, quieren brindar precios que ayuden a remontar la industria.

Es que la crisis ha propiciado una disminución en el número de extranjeros que llegan al país sudamericano, principal mercado consumidor de hotelería de categoría en Buenos Aires. En el primer trimestre del año, llegaron 635.268 extranjeros, un 12,31% menos que en igual período del año anterior, lo que en su momento constituyó el record de 724.463 visitas.


De todos ellos, un 34,38% provino de países limítrofes; el 27,41% arribó desde Europa; el 18,75% de los Estados Unidos y Canadá y un 12.83% llegó de otros países de América.

Ante el descenso en la demanda, las firmas hoteleras han establecido rebajas tarifarias, que implican casi 100 dólares menos que hace uno o dos años atrás: el precio de la habitación hoy promedia los 200 dólares.

Las Cataratas del Iguazú están casi secas

Lamentablemente no es esta la imagen que pueden apreciar los visitantes que en estos días han llegado a las Cataratas del Iguazú. Pues este hermoso paisaje en el que el agua cae con fuerza ha cambiado por un río con poco caudal, caídas de agua que apenas se ven y unas cataratas prácticamente sin agua debido a la sequía que afecta al sur de Brasil y al noroeste de la Argentina.

Es esta una situación que preocupa porque las lluvias se hacen esperar y no sólo afectan a este destino tan visitado por el turismo sino también a la agricultura y la ganadería de la zona.

Pero claro que las esperanzas están puestas en que el otoño sudamericano traiga consigo lluvias que alimenten a los ríos y éstos, a su vez, a las Cataratas y que, así, el turismo pueda apreciarlas en todo su esplendor y no tenga que ser testigo de un triste espectáculo de hilos de agua que se deslizan sin fuerza por los diferentes saltos.

Cabe destacar que, en los primeros cuatro meses de este año el promedio de precipitaciones no alcanzó ni a la mitad del promedio del mismo período del año anterior y que, en algunos sectores, la profundidad del río llegaba a tan sólo 90 centímetros cuando allí deberían haber entre 4 y 5 metros.

Un problema que ya ha afectado a las Cataratas en ocasiones anteriores y que, con las primeras lluvias, pudo solucionarse. Aunque claro que las sequías cada vez más frecuentes son un llamado de atención para todos.

07 mayo 2009

Diez consejos para organizar y disfrutar de un viaje en familia

Los viajes en familia son una gran oportunidad para compartir momentos agradables, de diversión y de relax lejos de casa y de las obligaciones diarias. Es por ello que habrá que organizarlos de la mejor manera eligiendo el destino que se adecue a cada miembro del grupo familiar para que el deleite sea compartido. Así, la consultora de viajes Nuba ha elaborado un decálogo de consejos para preparar un viaje en familia.

De este modo habrá que prestar atención para que ningún detalle pueda arruinar esa escapada tan ansiada, para que todos lo disfruten y para que, luego, el recuerdo de esas vacaciones sea el mejor. Entonces veamos cuáles son esas 10 sugerencias:

Hombres de viaje: consejos sólo para viajeros

Una buena idea para llevar protegidos documentos, cheques y dinero es hacer un pequeño sobre de tela y coserlo al interior de la ropa interior, mejor aún si son del tipo short o boxer.

Las mujeres están acostumbradas a cargar cremas y maquillajes, pero los hombres viajan en general con menos equipaje cosmético y la crema de afeitar siempre ocupa mucho espacio, aparte de venir en tubos o envases generalmente pesados e incómodos para cargar en la maleta de mano. La solución perfecta es reemplazar la crema por un pequeño cepillo de afeitar y el jabón de mano que siempre llevamos. Hacer una espuma con el jabón de tocador y trabajar con ella. Funciona de maravillas.

Muchos hombres están acostumbrados a llevar la billetera en el bolsillo trasero de los pantalones. Una tentación para los ladrones. Es por eso que hay varias técnicas para evitar que nos roben sin necesidad de dejar de llevar la billetera en el lugar habitual. Una idea sería ponerle un pequeño botón al bolsillo cosa de poder reducir la amplitud del mismo. También uno puede preparar especialmente una billetera con billetes pequeños, papeles, tarjetas de hoteles, o viejas, una foto y alguna cosa más de poca importancia. Lo que sí no hay que hacer: poner mucho dinero, documentos u otros papeles importantes en una billetera que esté al alcance de los ladrones: lamentaremos la perdida y puede hacer del resto de nuestro viaje un problema.

Bolivia Tan cerca del cielo

Puedo?, ¿cómo se hace?", le pregunta el estadounidense Kevin al guía que va al mando de la 4x4, antes de tomar unas hojas de coca de la bolsita de nailon, para dar sus primeros pasos en el coqueo, esta tradición tan ancestral como necesaria. Ancestral porque aquí, en Bolivia, todo el mundo lo hace desde siempre, con toda naturalidad. Y necesaria, ahora, porque ayuda a soportar la altura, que para cualquier visitante desprevenido puede ser un problema. A más de 3.600 metros sobre el nivel del mar, comprendemos por qué a la Bolivia andina algunos le dicen "el techo de América", y otros "el Tíbet sudamericano". En todo este recorrido nunca estaremos por debajo de los 2.700 metros -llegaremos a rozar los 5.000-, y nos sumergiremos en una cultura milenaria, con raíces que se nutren de quechuas y aimaras, las lenguas que todos hablan por aquí.

Pero volvamos a la 4x4, que comienza a internarse en el blanco eterno del salar de Uyuni, el más grande del mundo, con 10 mil millones de toneladas de sal repartidos en nada menos que 12 mil km2. A 3.650 metros más arriba que el mar, es uno de los paisajes más sorprendentes que la mente pueda imaginar: un inmenso, interminable desierto blanco y duro, que las lluvias inundan por sectores provocando espejismos mágicos, con reflejos que confunden suelo, cielo y nubes, aquí tan cercanas. Es también uno de los destinos más visitados de Bolivia, porque aquí todo sorprende; desde el pequeño poblado de Colchani, donde las familias de los trabajadores de la sal venden artesanías -llamitas, ceniceros, cajitas, todo hecho en sal- hasta los hoteles construidos íntegramente con ladrillos de sal y la Isla del Pescado, pedregosa y poblada de cactos, en medio del espejo blanco.

"Es genial, un experto en todo", dice Kevin sobre Vico -el guía, que maneja, cocina, cuenta historias, cambia cubiertas y, como mecánico, auxilia a otras camionetas que hacen el mismo recorrido-, cuando nos trae el almuerzo que acaba de preparar: bifes de llama acompañados de quínoa, verduras y frutas. El reflejo lastima los ojos, pero las fotos no pueden esperar. Luego será tiempo de volver a la camioneta para salir del salar por el otro lado -más de media hora de viaje recto, a buena velocidad- y pasar la noche en un refugio construido con ladrillos de sal -hay paredes, mesas y bancos de sal- en Chuvica, un puñado de casas de adobe a orillas del mar blanco. Luego de la cena, bajo un cielo tapizado de estrellas, con Damiana, Kevin y su novia Aren, el austríaco Lorenz y la chilena Fernanda, buscamos estrellas fugaces: 4 en pocos minutos. Y el frío nos lleva a la cama.

Son las 4 de la mañana cuando Vico golpea la puerta de la habitación del refugio a orillas de Laguna Colorada, en medio del más árido altiplano, de belleza cruda y flamencos andinos. Los seis integrantes de la excursión nos levantamos refunfuñando y salimos al frío de la mañana - aún noche. Se sienten en los huesos los varios grados bajo cero que escarchan pastos y parabrisas. Dos horas más tarde, cuando el sol empieza a asomar entre las montañas, lelga la recompensa: calzarse el traje de baño y correr -hace mucho frío- a la pileta natural con aguas termales que brotan a casi 40° C del volcán Sol de Mañana, a casi 5.000 metros sobre el nivel del mar.

El valle tapizado de casas

A unas 8 horas en tren desde Uyuni está Oruro, ciudad que supo vivir tiempos de gloria por la minería y que hoy es famosa por su multitudinario y alegre Carnaval. Quien no llega en épocas carnavalescas, sin embargo, puede revivir parte de ese espíritu en la calle de La Paz, donde se suceden los talleres en los que mascadores y bordadores confeccionan los coloridos y costosos trajes para Diabladas, Morenadas y demás.

Y de esta calle a La Paz, pero la ciudad, hay unas tres horas de bus y una bienvenida impactante: se atraviesa el populoso barrio de El Alto, que creció hasta transformarse en una ciudad en sí misma, que custodia La Paz desde los cerros que la rodean. Desde allí, la vista es impresionante: una gran olla que se hunde 400 metros hasta el fondo del valle, completamente tapizado de casas color ladrillo, que parecen trepar los cerros. Al fondo, el Illimani, de más de 6.400 metros; abajo, los altos rascacielos que rodean El Prado, la avenida principal de la ciudad, que la atraviesa de lado a lado: en el Norte, La Paz populosa, ruidosa, siempre movediza, con un tránsito caótico e ininterrumpido de minibuses y con interminables y coloridos mercados callejeros. En el Sur, la ciudad elegante, de altos edificios vidriados, camionetas 0 km y prolijos supermercados.

Conviene tomarse con tiempo La Paz; no sólo porque caminarla exige ir parando de tanto en tanto para recuperar el aliento -los 3.600 metros de altura se sienten-, sino porque al segundo o tercer día el viajero se va acostumbrando a los ruidos -bocinas constantes-, a los aromas -se cocina, y mucho, en las veredas-, a la aventura de cruzar calles con autos y buses que no paran ante nada ni nadie, y se permite disfrutar sin reservas de sus joyas: la calle Linares, con sus mercados de artesanías y brujerías, la colonial calle Jaén y sus museos, la iglesia de San Francisco y los puestos de flores, o la plaza Murillo, con el Palacio Quemado -casa de gobierno- y la Legislatura.

La isla de las escaleras

Pero a sólo tres horas de bus está Copacabana, a orillas del lago Titicaca. En el lago navegable más alto del mundo -a 3.800 metros sobre el nivel del mar-, tomamos la lancha a Isla del Sol, que supo ser centro ceremonial de los incas y hoy está habitada por comunidades indígenas que ofrecen alojamiento -hay varios hostales muy bien puestos-, restaurantes y bares. Las cholas tejen y venden sus artes a los lados de la Escalinata de Yumani -nombre de una de las comunidades de la isla-. Casi 200 escalones de piedra preincaicos, que trepan hasta la cima de la isla, desde donde el paisaje -y el esfuerzo- dejan sin aliento. En toda la isla se preservan las milenarias terrazas de cultivo que, aún hoy, se siguen utilizando.

En el hostal Palla Khasa nos reciben como eso, es decir, como en casa: té de coca para recuperar energías, una mesa al aire libre con vista hipnótica al lago azul, la Cordillera Real coronada por el Illampu -casi 6.400 metros- y las costas de Perú al otro lado.

Más tarde, una ducha caliente ayudará a combatir el intenso frío de la noche. Los senderos, que discurren entre cultivos y llamas que miran fijo, llevan a pequeñas y tranquilas playas y a sitios arqueológicos como la roca sagrada o de los orígenes, de la cual, dice la leyenda, salieron Manco Cápac y Mama Ocllo a fundar la ciudad de Cusco, centro del Imperio Inca. También están la Chinkana o laberinto y el palacio inca de Pilkokaina, único por sus características constructivas. De frente, como agazapada, nos vigila la Isla de la Luna.

El esplendor colonial

Ahora el bus se toma su tiempo: 13 horas de curvas y contracurvas, de subidas y bajadas, para llevarnos de La Paz hasta la ciudad más blanca, limpia y elegante de esta parte de Bolivia: Sucre, la capital constitucional del país, la que aloja al Poder Judicial, la que fue fundada en 1538 como Ciudad de la Plata de la Nueva Toledo y se llamó luego Charcas y Chuquisaca. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1991, es una de las ciudades de arquitectura hispánica mejor conservada en toda América: calles limpias y empedradas, fuentes de granito, antiguas iglesias, una catedral señorial y casas con tejas y paredes muy blancas, que se pintan todos los años. Y especialmente ahora, cuando se prepara para celebrar, en 2010, el bicentenario del primer levantamiento independentista de América. Cerca de la plaza hay varios bares y restaurantes en los que se puede probar un buen pique macho, un plato típico que reúne carne de vaca, pollo y cerdo, salchichas, papas fritas y cebollas rehogadas. Si lo pide picante, aténgase a las consecuencias.

Cuatro horas de un bus que no para de subir y subir van de Sucre a Potosí, a casi 4.100 metros sobre el nivel del mar, una de las ciudades más altas del mundo. Hay que caminarla mucho para disfrutar ese esplendor colonial un tanto marchito pero digno, y recuperar el aliento en algún banco de la Plaza 10 de Noviembre -antigua Plaza del Regocijo-. Todo debe haber lucido muy parecido aquí hace cuatro siglos, cuando Potosí era una de las ciudades más grandes y ricas del mundo -llegó a tener 160.000 habitantes en el siglo XVII, más que París y Londres-, gracias a la plata que se extraía del Cerro Rico, con las minas más famosas de América.

Se dice que con tanto mineral extraído del cerro se pudo haber construido un puente de plata entre Potosí y España. Sí es seguro que esa riqueza permitió dotar a la ciudad de magníficas construcciones coloniales, como las 80 iglesias y monasterios que aún se yerguen en cada cuadra, y la monumental Casa de la Moneda, uno de los edificios coloniales más importantes de América. Tras más de 450 años de explotación, el Cerro Rico sigue dando riquezas, ahora a cooperativas en las que trabajan unas 7.000 personas, en más de 400 bocaminas.

Por esa historia viva que aún no se detiene, la excursión a las minas es en Potosí casi una obligación. Adentrarse en las venas todavía abiertas de América Latina y brindar con los mineros, el Tío -el Diablo, a quien se venera en las minas- y la Pachamama, es una de las experiencias más impactantes que se pueden vivir en esta bellísima Bolivia indígena, en las alturas de los Andes.

30 abril 2009

Argentina: La ruta de la yerba mate

La yerba mate es una planta arbustiva con cuyas hojas se prepara el mate, una infusión muy arraigada en la cultura argentina. Existen interesantes leyendas en torno a su origen y a las virtudes que se le atribuyen.

Lo cierto es que el mate es la bebida nacional, la más consumida en el país, y desde luego despierta una gran curiosidad en los turistas que lo visitan. Es por eso que el área de Turismo Rural de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires ha diseñado la ruta de la yerba mate, un itinerario turístico en torno de la yerba.

Al realizar la ruta se puede conocer de primera mano todo el proceso de elaboración, desde los productores yerbateros, cosecheros, establecimientos agropecuarios e incluso los restaurantes en los que se elabora comida realizada con yerba mate como ingrediente principal.

La ruta consta de diversos circuitos que transcurren por la provincia de Corrientes y en su mayoría por la de Misiones, la mayor provincia productora de yerba mate y la misma donde se encuentran las famosas Cataratas del Iguazú.

Si planeas un viaje a esta región argentina, la ruta de la yerba mate puede ser una atractiva forma de conocer una de las plantas más influyentes en la cultura argentina.

Gripe porcina y turismo, primeras evaluaciones

Ya han comenzado a aparecer muchos artículos en la Red sobre las consecuencias de la fiebre porcina en el mercado turístico. Las primeras apreciaciones son fáciles de resumir: los grandes perdedores van a ser México, por su caída en la cantidad de turistas, y la industria aérea. En este último caso, las cosas se van a poner mucho peores si hay suspensión de vuelos hacia México, algo que varios países estarían considerando.

Algunas lecturas interesantes como para revisar hacia donde va el tema:

Swine Flu Hurts Tourism Stocks, Boosts Pharmaceuticals (Wall Street Journal): mientras el valor de las acciones de las empresas aéreas cae, sube el de las farmacéuticas, las grandes ganadoras de esta crisis. Hay más datos sobre el tema en Travel, tourism stocks in turmoil on swine flu, en Reuters. En español se puede ver El temor a los efectos de la gripe porcina arrastra al sector turístico en Bolsa, en El País, de España.

El virus amenaza con agravar la situación de las compañías aéreas (La Nación, Argentina): ya la demanda mundial de pasajes venía bastante floja, con caídas de un 10% con respecto al año pasado. La gripe porcina puede agravar este panorama poco alentador.

Swine flu a further hit to Mexican tourism (The Guardian): algunas apreciaciones muy preliminares sobre el impacto de la crisis sanitaria en el turismo hacia México, por ahora con pocas cifras. También se puede chequear Swine flu outbreak adds to Mexican tourism woes, en Los Angeles Times, y Mexican Tourism, Already Hurt by Violence, Bears Blow of a Health Scare, en The New York Times.

La gripe porcina podría afectar al turismo y la economía (Reuters España): un resumen de datos y estimaciones sobre el impacto de la gripe porcina en el mercado turístico mundial.

Para los interesados, hay un mapa que se actualiza con los casos de gripe porcina que informan los Estados, y que pueden chequear en este enlace.

La imagen que abre la entrada fue tomada en la ciudad de México por Eneas, y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attributio

Hielo glaciar en Buenos Aires para publicitar a El Calafate

A la hora de promocionar un producto o un destino parece que la imaginación no tiene límites. Es así que, durante el otoño de Buenos Aires con temperaturas dignas del verano, el centro porteño sorprendió con un bloque de hielo del Glaciar Perito Moreno. Claro, es que todo ello formó parte de una campaña de promoción y lanzamiento de la temporada de invierno de El Calafate, la llamada capital nacional de los glaciares.

De este modo, un operativo completo hizo que los hielos llegasen a la capital argentina intactos para que el público que por allí paseaba se sorprendiese con el espectáculo que los bloques de un blanco puro y de un frío increíble brindaban.

Para ello la Secretaría de Turismo de El Calafate debió contar con una organización que incluyó a los buzos de la Prefectura Naval Argentina quienes durante dos días extrajeron 20 toneladas de hielo desprendidas del glaciar de forma natural, además de un camión de 4 metros de alto y casi 20 de largo que mantuvo a los hielos a 15 grados bajo cero.

De este modo los hielos emprendieron un largo viaje de tres días y medio en el que recorrieron los cerca de 3.000 kilómetros que separan al Parque Nacional Los Glaciares de la esquina donde finalmente se mostraron al público.

Fue así que los bloques se convirtieron en los protagonistas de una campaña que incluyó una pantalla gigante que reproducía los atractivos de El Calafate y la presentación de promociones y descuentos que procuran atrapar al turismo local que poco acceso tiene a ese destino por lo caro que les resulta y, claro está, al turismo internacional en tiempos de crisis.

Pero ¿Bastará un trozo de hielo para que la gente, en época de economías congeladas, decida gastar sus ahorros en un viaje? El tiempo lo dirá, pero no hay dudas de que el esfuerzo fue grande y la idea muy original.

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