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03 julio 2012

Recorrer la Costa este de Canadá

El segundo país más grande del mundo no podía menos que tener un gran litoral atlántico, y la mejor forma de apreciar esos maravillosos paisajes es en automóvil o en caravana. El paisaje se intercala entre ensenadas de islas cubiertas de pinos y confieras y enormes acantilados azotados por el viento y las olas, siempre con el azul grisáceo del océano como fondo en la Costa Este de Canadá.

Por doquier te toparás con encantadores pueblitos que salpican el paisaje con sus blancas casitas y bonitos faros que parecen más de un cuento de hadas que de la realidad. Además, esta región se encuentra muy bien comunicada por buenas carreteras por las que puedes viajar de forma directa, o desviándote cada tanto para admirar algún lugar especial.

Nueva Escocia

Halifax constituye un excelente punto de partida para recorrer la costa Este de Canadá. Una vez que hallamos visitado esta histórica ciudad y disfrutado de alguno de sus muchos pubs, podremos tomar la carretera hacia el oeste para comenzar nuestra aventura.

Lo primero con lo que nos toparemos será un esbelto faro emplazado en una pequeña elevación de rocas de granito bañadas por las aguas oceánicas. Posiblemente aquí sea donde tomes la primera de las tantas postales que inmortalizarás de la costa atlántica de Canadá. Podrás disfrutar de visitas guiadas totalmente gratis con las cuales conocer un poco mejor la historia y costumbres de la zona, así como acerca del ajetreado pasado marítimo de la zona.

Siguiendo nuestro rumbo veremos cómo aumenta la fuerza del viento al aproximarnos a la localidad de Chester, con sus pintorescas galerías de arte apretujadas en su calle principal, y más adelante a Mahone Bay, una ciudad más grande con la fama de ser la población más soleada de la costa.

Aquí podrás explorar las tiendas de artesanías enclavadas en centenarios y coloridos edificios casi todos de madera, o aventurarte en el agua y visitar alguna de las islas que salpican la bahía.

La siguiente parada se realizará en Lunenburg, una población declarada Patrimonio de la Humanidad por su distintiva arquitectura de los siglos XVIII y XIX. La ciudad es perfecta para recorrerla en bicicleta o en un más romántico carruaje tirado por caballos.

De nuevo en la carretera, desde las verdes colinas que domina Cabo Blomidon obtendrás unas espectaculares vistas de la bahía de Fundy y sus cambiantes mareas, pero no te detengas demasiado, pues más adelante se encuentra Jardín Tangled y sus bien aprovisionadas bodegas, con todos los sabores de esta zona de Canadá, desde condimentos y mostazas, hasta helados de hierbas.

De retorno a Halifax, tal vez podremos hacer una escapada a la costa de Martinica Beach, una de las playas más largas de Nueva Escocia que conforma un escenario ideal para efectuar una relajante caminata o simplemente para admirar la prolífera avifauna del lugar.
Otras rutas de Nueva Escocia

Una ruta turística digna de recorrerse es la Ruta de Cabot, serpenteante entre caminos rurales que nos conducirá a Cape Breton y admirar desde este privilegiado observatorio el pase de las ballenas por alta mar.

Y si tienes la oportunidad de alcanzar el ferry a la isla de Terranova, podrás recorrer la Ruta del Vikingo que une el fiordo del Gros Morne Nacional Park con el antiguo asentamiento vikingo de Leif Ericsson.

La mejor época para visitar la Costa Este de Canadá es desde junio a octubre; fuera de esa temporada probablemente encuentres todos los establecimientos cerrados y un gélido tiempo, por lo que te recomendamos que viajes durante primavera y verano, y así poder disfrutar de los magníficos paisajes canadienses en todo su esplendor.

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