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05 febrero 2009

Turismo de Aventura : Santa Cruz Acción en el Chaltén

Dos gigantes intimidan a los visitantes de El Chaltén, en Santa Cruz, y sólo reservan el abordaje de sus abruptas paredes a los escaladores expertos: el cerro Fitz Roy (el mítico "Chaltén" de los originarios tehuelches) esconde entre las nubes su cumbre de 3.375 m y el Torre lo imita con su cuerpo de 3.100 m.

Sin embargo, la variedad de circuitos autoguiados accesibles tanto para avezados como para principiantes permite a todos disfrutar de las magníficas imágenes de esos emblemas de la Cordillera, al menos desde la base y en senderos que trepan las laderas. A tal punto es posible desarrollar caminatas gratuitas alrededor de la localidad fundada a las apuradas en 1987 a pasos de la frontera con Chile, que El Chaltén ganó fama como "Capital nacional del trekking". La Fiesta Nacional de esta actividad es el gran momento del año que esperan los pobladores y sus huéspedes. Este año se celebrará el 18 de marzo.

Calles de tierra y casas de estilo alpino -y los cerros como fondo permanente- conforman la imagen característica del pueblo cercano al lago Viedma. La imponencia de la montaña se aprecia con nitidez desde el camino que corre entre bosques de lenga y arroyos trasparentes a la par del río de las Vueltas, en dirección al lago del Desierto.

Un itinerario de 5 km conduce al Chorrillo del Salto, la cascada de 20 metros de altura que quiebra bruscamente el curso de un arroyo. Otras rutas de escasa dificultad llevan al mirador del glaciar Piedras Blancas y a la laguna y glaciar colgante Huemul.

Tras un recorrido de dos horas, el Fitz Roy se abre impecable a los ojos desde la orilla de la laguna Capri. Para acercársele aún más, conviene regular el desgaste físico durante cinco horas, hasta alcanzar el campamento base Poincenot, un refugio que surge oportuno junto a la laguna De los 3.

La naturaleza presenta aquí un marco tan agreste que invariablemente sacude todos los sentidos. Recompensa por igual a quien lo disfruta de a pie, en una cabalgata, una escalada exigente o navegando plácidamente un lago.

28 enero 2009

Argentina: Paisajes Ecoturismo en el Parque Nacional Chaco

El Parque Nacional Chaco es un área protegida que ocupa una superficie de 15.000 hectáreas, ubicado en el centro este de la provincia homónima, a unos 107 km de la ciudad de Resistencia. Fue creado en el año 1954 con el fin de proteger la biodiversidad presente en el Chaco Oriental. El paisaje está formado por una variedad de ambientes naturales. Al centro, este y sur del área se extiende el monte fuerte, denominado así por los lugareños. Allí predominan majestuosos ejemplares de quebracho colorado chaqueño, que pueden alcanzar los 15 m de altura y que en algunos sectores forman comunidades casi puras o quebrachales. En el extremo noroeste, confluyen dos de sus exponentes: los quebrachos colorados chaqueño y santiagueño. Otras especies arbóreas que se destacan en el monte son el espina corona, de púas ramificadas en sus troncos, el guayacán de colorida corteza, el algarrobo y el guayaibí, además del lapacho rosado o amarillo, árbol nativo que embellece el entorno invernal con sus copas colmadas de flores.

Hacia el oeste, en las zonas más bajas con anegamiento parcial durante la época de lluvia, se forma la sabana de palmeras, constituida por palmares de palma blanca o caranday, junto a los pastizales naturales. Entre el monte fuerte y la sabana de palmeras, se presenta un área de transición marcada por un bosque bajo y abierto de palmeras caranday, árboles menores y arbustos. En el estrato inferior el bosque se cubre de chaguares, bromeliáceas de vistosas inflorescencias y fuertes espinas alrededor de sus hojas, que tornan casi inaccesible el área. Su mayor densidad se presenta sobre el río Negro, que atraviesa el sector noreste del Parque y en el que encontramos una compacta selva en galería con árboles de 15 m de altura. Los esteros, lagunas y cañadas, estas últimas formadas por las grandes lluvias que desaparecen con las sequías, completan el ambiente natural del Parque Nacional Chaco. El mayor espejo de agua es la laguna Panza de Cabra que, ubicada al sur, ofrece agua para beber a los animales silvestres y, por ende, es el mejor lugar para seguir sus rastros. Dentro del parque podremos encontrar variedad de fauna como el puma, el gato moro o yaguarundí y el eirá o hurón mayor, chancho moro o pecarí de collar, guazuncho que es un pequeño venado que se alimenta de hojas, frutos y hongos, carayá o mono silbador, aguará guazú, curiyú y el cocoé o tataupá.

El carayá o mono aullador negro es una especie que vive en grupos, que a veces superan la decena de individuos. Se alimentan de hojas, flores y frutos. Estos animales son conducidos por una pareja dominante. Los géneros se distinguen por el color de su pelaje y por la división de tareas. Los machos tienen un pelaje negro y se encargan de pelear y procurar el alimento, mientras que las hembras son de color cobrizo y se dedican al cuidado de las crías. Es el caso del yaguareté, que no pudo subsistir en un ambiente tan densamente poblado. Los pocos ejemplares que sobrevivieron, al no encontrar sus presas naturales, tuvieron que alimentarse de animales domésticos, originando su persecución y total exterminio. En el parque vive la coralina punteada, una culebra chaqueña de llamativos colores, de la que casi nada se conoce debido a sus hábitos semi - subterráneos. Las urracas paraguayas y moradas, el ipacaá, y el carpintero lomo blanco pueden observarse desde la zona del campamento, y por la noche se pueden observar lechuzas, atajacaminos e inclusive el urutaú. Las lagunas Panza de Cabra y Yacaré albergan al roedor más grande del mundo: el carpincho, que también habita la laguna que lleva su nombre. Además, existe una rica avifauna, entre las que se cuentan la pollona negra, el gallito de agua, varias garzas como el hocó colorado, el chajá y los biguaes, que después del chapuzón se asolean en las altas ramas. También se alistan cerca del agua el aguilucho pampa y el caracolero. En el verano, las lagunas congregan una increíble variedad de ranas, destacándose las especies trepadoras, que cuentan con extensiones circulares en las yemas de sus dedos a modo de ventosas.

Mucho tiempo antes de convertirse en zona protegida, los aborígenes se asentaban en el ambiente ribereño. Su sustento era la caza, en especial de carpinchos, tapires, monos, armadillos y vizcachas; además de la pesca y la recolección de vegetales y moluscos. Descendientes de estos grupos son las comunidades Tobas y Mocovíes que hoy viven en las localidades vecinas al Parque Nacional Chaco. El área cuenta, desde diciembre del 2006, con un centro de visitantes y de interpretación, en donde se realizan actividades educativas, relacionadas con la historia del Parque como así también con la interpretación de los diferentes ambientes que caracterizan esta unidad de conservación. Como llegar: Desde la ciudad de Resistencia, se parte por la Ruta Nacional Nº 16 hasta el empalme con la Ruta Provincial Nº 9, desviando en este punto hacia el norte para continuar unos 28 km hasta Colonia Elisa. Después de 15 km más de camino consolidado, se llega a Capitán Solari, ubicado a 6 km de distancia del Parque. Esta última localidad cuenta con servicios de ómnibus diarios. Información y servicios: El Parque cuenta con una amplia área de camping, que brinda sanitarios, mesas, fogones, agua potable y luz eléctrica además de ser el punto de partida de todas las sendas de interpretación. En completo silencio, pueden identificarse los sonidos de las aves y observarse algunos animales de la zona. La senda principal, que puede recorrerse en auto a mínima velocidad, permite acceder a dos circuitos peatonales: Sendero a las lagunas Carpincho y Yacaré: 3 km de selva ribereña que bordea el río Negro, conducen a los miradores de estas lagunas, ideales para la observación de aves. Sendero de flora: En un tramo de 1,5 km, comenzando muy cerca del área de acampe, se encuentra toda la riqueza arbórea nativa. Siempre con mucha precaución, se puede llegar hasta la laguna Panza de Cabra. Es un camino interno del Parque, que brinda 12 km de tupidos montes chaqueños, con quebrachales que en otros tiempos también poblaban la provincia.

Taxis y tarifas en el mundo

Tim Leffel le dedicó una entrada de su siempre útil blog al tema de las diferencias en las tarifas de los taxis de aeropuertos. La comparación es entre países más desarrollados y otros “en vías de desarrollo”, como suelen llamar a las naciones latinoamericanas. De acuerdo a Leffel, mientras las tarifas en sitios como Perú, México y Guatemala pueden estar entre 10 y 30 dólares, en Europa no bajan de 40 dólares, y en sitios como Tokio pueden costar 200 dólares.

Pueden leer más sobre el tema en Airport Taxis in Cheap Countries, en el blog de Tim Leffel. Para una comparación de precios de taxis en varias ciudades, chequeen Worldtaxifare. La foto que abre la entrada fue tomada por Daquella manera y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Brasil mucho más que sol y playa

Hasta no hace mucho, los viajeros que llegaban a Bahía solían complementar la visita a la ciudad de Jorge Amado con unos días de playa en sitios como el morro de San Pablo o Porto Seguro. Pero comenzaron a aparecer otras alternativas en sitios más tranquilos. A 50 km de Bahía, Praia do Forte es uno de esos lugares, un antiguo pueblo de pescadores conocido por sus hermosas playas y por ser la sede del proyecto Tamar, dedicado a la preservación de las tortugas marinas en distintos puntos del litoral brasileño.

La zona donde se emplaza Praia do Forte es uno de los territorios con mayor impronta histórica de Brasil, ya que por allí ingresaron muchas de las primeras expediciones colonizadoras portuguesas y, por ello, en sus alrededores hay numerosas edificaciones y testimonios del nacimiento de Brasil como nación. Además, la villa en sí misma es un típico poblado de aires coloniales y calles empedradas, que refuerza la sensación de estar visitando un lugar detenido en el tiempo.

La presencia de la naturaleza es una de las características principales de Praia do Forte. El pueblo y su franja costera forman parte de la Reserva de Sapiranga, un área de preservación ecológica que posee 600 ha de virginal mata atlántica, el ecosistema de selva tropical del litoral brasileño. Las playas son amplias y están cercadas por frondosas palmeras que llegan casi hasta el mar y funcionan como sombrillas naturales.

El pueblo está presidido por la antigua capilla de San Francisco de Asís, de muros blancos y azules, que mira hacia el mar. En torno a ella serpentean callejuelas en las que hay encantadores restaurantes, tiendas y bares.

Casi todas las noches en los bares hay música en vivo y bailes que surgen de manera espontánea. Como es de esperar, las especialidades son las cervezas heladas y las caipirinhas o caipiroskas, preparadas con distintas frutas tropicales.

Los domingos al mediodía los restaurantes se llenan de comensales que se reúnen para celebrar el rito culinario de la feijoada, acompañada por caipirinhas y arrullada por la música de grupos de samba.

Tesoros del mar

La sede del proyecto Tamar está en el corazón del casco urbano y es, desde hace tiempo, el gran atractivo de Praia do Forte. Es un centro de investigación especializado en la protección de tortugas marinas, que cuenta con un acuario al aire libre en el que se pueden ver rayas, tiburones y, por supuesto, diferentes tipos de tortugas, algunas de ellas verdaderamente gigantes. Es un sitio ideal para ir con chicos, ya que hay visitas guiadas, juegos y actividades pensadas para despertar la conciencia ecológica.

En las afueras del pueblo está el castillo Garcia d'Avila, una casa-fortaleza levantada en el siglo XVI por el que fue uno de los primeros terratenientes de Brasil. Ese fuerte -que es el que da nombre al pueblo- fue la cabecera de los dominios del adelantado portugués Garcia d'Avila, quien se instaló en las costas brasileñas en 1549, pasando de ser un simple soldado a dueño de extensiones de tierra que cuadruplicaban a las de todo su país de origen. El edificio es un excelente ejemplo de la arquitectura residencial-militar portuguesa y alberga un interesante museo.

El pueblo de Praia do Forte se encuentra a pocos km del castillo, casi pegado al Tivoli Eco Resort, el hotel más tradicional de la zona. Es un complejo de 248 habitaciones que miran hacia el océano y que ofrece servicios como spa, diferentes restaurantes, varias piscinas (una de ellas situada casi dentro del mismo mar), espacios para chicos y un bar donde por las noches tienen lugar actuaciones de grupos locales.

La filosofía del hotel se basa en impactar lo menos posible en el entorno natural, por lo que uno de sus mayores atractivos es que brinda la sensación de estar alojado en una especie de reserva natural.

Desde el hotel parten excursiones al castillo Garcia d'Avila, a la reserva natural de Sapiranga y hacia la ciudad de Bahía, donde se encuentra el maravilloso barrio del Pelourinho, cuna de varios de los más grandes artistas y músicos brasileños.

15 enero 2009

Pasajes aereos en Argentina: mismo viaje, dos precios

Hace pocos días se dio a conocer que los pasajes aéreos en Argentina sufrirían un aumento, en dos partes, del 20%. Los valores de estos pasajes, en dólares, aparecían por debajo de otros países, debido a la política interna del gobierno, contraria al ajuste de tarifas. Para evitar esas subas, existen ciertos mecanismos de compensación, como la entrega de combustible a las aerolíneas a precios subsidiados.

Pero la polémica no es tanto el aumento, sino la decisión de la empresa Aerolíneas Argentinas de dolarizar los costos de los pasajes para no residentes. La Cámara de Turismo de Mendoza afirma que los costos pasaron de 600 pesos (200 dólares aproximadamente) a 600 dólares; tal incremento no se aplica a residentes argentinos. En un correo electrónico, Pablo Haas me cuenta que el costo de un pasaje aéreo a Bariloche para aquellos no residentes pas de 825 pesos a 2400; un 170% más en promedio en la mayoría de las rutas internas.

Y aquí creo que hay que puntualizar una serie de cosas. Les pido lean hasta el final antes de dejar comentarios, porque mi idea es analizar los pros y contras de tomar medidas acerca de tener sistemas diferenciados de precios para residentes y turistas extranjeros. Haré un resumen de los argumentos al final, para que la discusión se concentre en ellos.

En primer lugar, los costos relativamente más bajos de los pasajes aéreos en Argentina se deben a la combinación de políticas del gobierno, que apuntan a no permitir aumentos de tarifas en pesos y a mantener un valor alto para el dólar en relación al peso. Tal costo, en particular el segundo punto, no es gratuito. El estado argentino está usando parte de sus fondos para sostener el precio del dólar; o sea, con los impuestos que se pagan internamente, más las retenciones a las exportaciones. Eso ha permitido, por ejemplo, que sectores como el turismo hoy sean más competitivos que en otros años, gracias a que pueden ofrecer precios en dólares menores.

Mi pregunta es: ¿es razonable que aquellas personas que visitan un país, y que no pagan impuestos en él, se beneficien de una política pagada con los tributos de los residentes? Justamente, si el turismo es atractivo para muchos países es porque los turistas traen dinero para gastar, y no porque aprovecharán los recursos propios de los Estados. En este sentido, varias naciones latinoamericanas, como Perú y Ecuador, cobran costos dolarizados a los turistas internacionales para visitar ciertos lugares (Machu Picchu y Galápagos, por ejemplo). Y no por eso han perdido turistas. De todos modos, hay que aclarar que los no residentes ya estaban pagando, en Argentina, los valores máximos permitidos para la clase turista en Argentina, en el caso de los vuelos aéreos internos.

Ahora bien: la dolarización de la tarifa para no residentes, tal como quiere ser aplicado por Aerolíneas Argentinas, aparece como evidentemente desproporcionada, y lleva a los costos internos de los vuelos a valores demasiado altos en comparación las naciones vecinas. Y para peor, se vincula con una estrategia comercial clara: este aumento no se aplica (o al menos no se aplica totalmente) a aquellos no residentes que lleguen a Argentina vía los vuelos internacionales de Aerolíneas. La intención, claro, es generar un “lock in” de pasajeros, que opten por las rutas internacionales de la “aerolínea de bandera” argentina.

Lo extraño, además, es que sólo Aerolíneas aplica este aumento. LAN sólo subió sus tarifas un 20%, tal como se anunció. Pero por desgracia, Aerolíneas es prestataria monopólica en ciertos destinos; en otros, la oferta de LAN no alcanzaría a cubrir la demanda. Tengan en cuenta que Aerolíneas y Austral, su empresa controlada, manejan el 80% del tráfico interno en Argentina.

Definitivamente esto tendrá un impacto muy negativo en el flujo de turismo a las provincias argentinas, y a mediano plazo en todo el país. Si bien el papel de Aerolíneas Argentinas se viene discutiendo hace rato, en este momento lo que falta es mayor oferta de vuelos hacia muchos destinos. Aún cuando precios más altos puedan mejorar la rentabilidad del sector aéreo e impulsar la necesario oferta de asientos, tarifas muy caras ahuyentarán a los turistas internacionales, el sector más buscado por muchos operadores turísticos. De hecho, como me cuenta Pablo Haas, que es socio y manager de una agencia local de viajes, están recibiendo múltiples cancelaciones de compras de pasajes por parte de turistas extranjeros. Por ahora, los platos rotos los están pagando las agencias, y pronto los prestadores de servicios turísticos en toda Argentina.

Los moái, en peligro

Lamentablemente, no es la primera vez que comentamos sobre alguna maravilla de la Tierra, a la que la continuidad de su existencia la amenazan distintas causas, pero que siempre tienen un origen común: la mano del hombre. La isla de Pascua o Rapa Nui – perteneciente a Chile a pesar de internarse varios miles de kilómetros en el Pacífico –, es uno de estos sitios.

Un moái – que en el dialecto rapanui significa “escultura” – es una estatua de piedra monolítica que sólo se encuentra en la Isla de Pascua. No se sabe a ciencia cierta por qué los antiguos habitantes la erigieron a partir de las canteras de roca volcánica que abundan en la isla. Lo cierto es que hay más de 600 distribuidos en todo el territorio insular. Y lo triste es que se están deteriorando cada vez más rápido.


Por ello, instituciones chilenas y estadounidenses están sumando sus esfuerzos en un intento por preservar estas gigantescas máscaras pétreas.

El Instituto de Arqueología de América escogió esta isla como su segundo proyecto de preservación, después del Templo de Atenea en Turquía – que ya se encuentra en una fase avanzada de trabajos –. A partir de allí, y afortunadamente, el proyecto de los moáis cobró fuerza y empuje.

El interior del volcán Rano Raraku concentrará los esfuerzos, donde quedan 397 moáis más en diferentes fases de acabado. Todo indica que la cantera fue abandonada repentinamente, quedando estatuas a medio labrar en la roca.

Así que, gracias a esta iniciativa, los moáis seguirán contemplando el horizonte del Pacífico un buen tiempo más – al menos hasta darnos tiempo a visitarlos algún día.

El Pantanal de Brasil: consejos sobre cómo llegar, alojarse y elegir tour

El Pantanal es la superficie pantanosa más grande del mundo distribuyéndose sus más de 180,000 metros cuadrados por los estados brasileiros de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, Paraguay y Bolivia. Esta maravilla de la naturaleza sirve de hogar a más de 1,000 clases diferentes de pájaros, 400 tipos de peces -incluyendo la famosa piranha-, 300 mamíferos -siendo la capybara el más característico- y 480 tipos de reptiles, con el caimán a la cabeza.

Yo, personalmente, lo descubrí en una librería dublinesa en una fría tarde de marzo -cuando aún este viaje en el que ahora me encuentro inmerso era sólo una especulación algo lejana e inconcreta- a través de un volúmen de grandes dimensiones y tapas duras que mostraba un gran número de fotografías de esta maravilla de la naturaleza. Desde el primer momento me cautivó y comenté a mis colegas de viaje que debíamos incluirlo en nuestros planes y allí pasamos los últimos días del pasado mes de Noviembre.

Estuvimos allí 3 noches y cuatro días que os relataré en otro artículo. Aquí os comento sólo los temas logísticos.

Cómo llegar:

Al Pantanal se puede acceder, principalmente, desde dos poblaciones: Corumbá al norte y Campo Grande al Sur. Cruzando toda su extensión sólo existe una carretera, la Transpantaneira, que en la estación lluviosa puede incluso llegar a quedar anegada por las aguas.

Nosotros accedimos a él desde la ciudad de Mato Grosso do Sul, Campo Grande.

Para llegar allí tienes varias compañías -¡será por agencias de buses en sudamérica!- que te llevan desde los distintos puntos del país. Nosotros viajamos por unos 95 R$ desde Sao Paulo en un bus semi-cama que tardó unas 15 horas en llegar.

Para cualquier desplazamiento de larga duración en Sudamérica -la mayoría lo son, debido a las largas distancias que separan los lugares de interés- os aconsejo que toméis buses nocturnos. En Brasil no tienen los más cómodos -que son los argentinos- pero después de dos o tres yo ya puedo dormir casi perfectamente en estos semi-camas brasileiros. Con ésto -aunque no es lo mismo que una cama confortable- consigues llegar medianamente descansado a tu destino y además ahorras una noche de alojamiento, pudiéndolo descontar del precio del billete. Un inconveniente sería que no puedes contemplar el paisaje durante el trayecto, pero te aseguro que por casi la totalidad de las largas horas de bus, éste apenas cambiará y habrás preferido poder dormir.

Una vez llegamos a nuestro destino a las 10 de la mañana, nos esperaban en la Rodoviaria de Campo Grande varios agentes de viajes que representan a las dos agencias con más nombre en cuanto a excursiones en el Pantanal se refiere: Pantanal Discovery y Ecologial Expeditions.

Como en cualquier lugar de cierta fama turística, aquí se suele entablar la típica batalla dialéctica que nadie quiere sufrir después de 15 horas de bus y desembarcando en un lugar en el que ya tienes 35 grados de temperatura a las 10 de la mañana.

Nosotros optamos por lo más fácil, favoreciendo con ello a Ecological Expeditions. Es decir, nos fuimos a descansar a la terraza del Youth Hostel International que hay justo enfrente de la Rodoviaria -terminal de bus brasileira- y dijimos a todos los comerciales que primeros descansaríamos y después decidiríamos.

Ecological Expeditions tiene su sede en este hostel, siendo hostel y agencia una misma cosa, como Espinete y la actriz que lleva dentro. Con este movimiento les concedimos cierta ventaja sobre Pantanal Discovery y ganaron aún más puntos cuando nos dijeron que nos dejaban una noche de alojamiento gratis -a elegir entre la de antes o después del tour- y nos invitaban a comer.

Aún así, no queríamos sentirnos presionados por la estratagema y por la tarde fuimos a consultar la oferta de Discovery.

En cuanto a precio no hay grandes diferencias, moviéndose ambos por los 350R$ -para dormir en hamacas- y 400 R$ -para dormir en camas normales con ventiladores- o 500 R$ - con aire acondicionado- por el tour de 3 noches (a los de Discovery tuvimos que presionarles un poco para alcanzar ese precio, pero el de Ecological viene más o menos establecido) pero, para nosotros, la diferencia principal estribaba en la localización de la Fazenda que nos serviría de alojamiento y de base para nuestras aventuras y actividades en el Pantanal.

Discovery nos mintió diciéndonos que la suya estaba más profunda en el parque, pero en el mapa vimos que era la de Ecological la que te llevaba a adentrarte más.

Con todo y después de conocer a los guías de Ecological, nos quedamos con ellos y abonamos los 400 R$ para dormir en camas y ventilador. Después supimos de alguna chica que lo bajó a 380, así que imagino que hay oportunidades para aquellos que gusten -y se les dé bien- el regateo tipo Messi.

En cuanto a elegir entre camas y hamacas, depende de cada uno. La parte de la Fazenda que tenía los cuartos resultó servir mejor comida y tener sala de juegos de mesa, futbolín, ping pong, billar y DVDs que nos sirvió de punto de reunión para las horas muertas. Sin embargo, en las hamacas se dormía mejor por el calor asfixiante que teníamos en las habitaciones, a pesar de los ventiladores. Ambos lugares están equipados con mosquiteras.

En cuanto al alojamiento, decidáis lo que decidáis en cuanto al tour -también Discovery ofrece pagar la noche de alojamiento- os aconsejo que os quedéis en el Youth Hostel. Por 75 R$ la triple -incluyendo desayuno- dormimos los 3 en una habitación básica pero con aseo propio y el hostel tiene internet gratis y una pequeña piscina que es absolutamente necesaria para pasar los días allí.

Via: viajablog

09 enero 2009

Cuzco despega como destino de lujo

Hasta hace un par de años, la ciudad peruana de Cuzco no pasaba de contar con una oferta turística básica, que apenas si cubría las necesidades básicas de los viajeros que hasta allí legaban, deseosos de desandar el Camino del Inca y de llegar hasta la mágica ciudadela de Machu Picchu. El perfil del turista de Perú era el de los jóvenes mochileros en busca de aventuras, con presupuestos mínimos.

Pero todo parece haber cambiado en Cuzco: poco a poco fueron apareciendo en la oferta local hoteles de lujo, boutiques, lugares de recreo y restaurantes, que permiten al viajero disfrutar de las actividades que normalmente encuentra en otros puntos, por lo que la visita a los enclaves sagrados ya no es una experiencia tan espiritual después de todo.

Así, este año desembarcarán en Cuzco las grandes cadenas internacionales de hotels de lujo: Marriott, Hilton, Acqua, San Agustín y Libertador figuran entre las que a lo largo del año también abrirán hoteles. Marriott tendrá un cinco estrellas en la ciudad de Cuzco, mientras que Hilton prepara uno similar a pocos metros de la plaza principal.

Las inversiones para atender esa demanda se concentraron en el Valle Sagrado, que comprende los distritos de Huayllabamba, Yucay, Urubamba, Maras, Chinchero, Ollantaytambo y Machu Picchu.

Si eres de los que le gusta descubrir sitios recónditos, pero no quieres resignar confort, tal vez ha llegado tu hora de descubrir las maravillas incas.

Chile: Chiloé un descanso para el viajero en

Me encontraba en Mendoza (Argentina) disfrutando del gran ambiente con el que se viste esta espléndida ciudad durante el Festival de la Vendimia. En el hostal en el que me hospedaba, situado en la calle de Las Heras, conocí a un chileno procedente de Chiloé, y me habló tan bien de su tierra natal, que no dudé ni un instante en pasarme por allí cuando me recorrí toda la costa de Chile.

Tras cruzar la Patagonia argentina de norte a sur, parando en Bariloche y en Calafate antes de llegar a Ushuaia, lugar popularmente conocido como ‘el fin del mundo’ al tratarse de la ciudad más austral del planeta, tocaba volver hacia arriba; de forma que me crucé Chile de sur a norte, primero atravesando la Patagonia chilena bordeando la cordillera de los andes, para después seguir rumbo hacia Bolivia costeando el océano Pacífico.

Por carretera hasta Puerto Montt, y un ‘ferry’ para cruzar el canal Chacao. Así fue como llegué a Chiloé, un archipiélago al sur de Chile, que además de un gran número de islas de menor tamaño, comprende a la Isla Grande de Chiloé.

Pasé tres días en Castro, ciudad puerto capital de la provincia de Chiloé desde 1982 y tercera ciudad más antigua de Chile. Un lugar tranquilo y pintoresco, en el que se puede gozar de largos paseos con vistas maravillosas. Una mención especial merecen sus iglesias, costruídas durante los siglos XVIII y XIX y que destacan por haber perdurado a pesar de estar hechas de madera.

También me pasé por Ancud, que fue la capital de la provincial hasta 1982 y es la segunda ciudad más importante de la isla. Paseando por una de sus playas me paré a conversar con los pescadores locales. Me hablaron de un pequeño islote que no se hallaba demasiado lejos de la costa y en el que al parecer se ‘alojaban’ varias familias de pingüinos. Conseguí convencerlos para que me acercaran hasta allí con una de sus zodiacs para verificarlo. Y efectivamente, tras unos minutos rumbo mar adentro, llegamos hasta un pequeño peñon ‘habitado’ por un montón de graciosos pingüinos que se dedicaban a pasear de un lado a otro con ese curioso caminar y a tirarse al agua en busca de algo con lo que llenarse la tripa. Realmente una divertida experiencia la ‘visita’ a los pingüinos de Ancud.

Disfrutar de las delicias del pisco sour, bebida local por excelencia, es otra de las experiencias de las que guardo un magnífico recuerdo a mi paso por Chiloé (y por Chile en general…), aunque de ello os hablaré en otra ocasión...

Si te pasas por Chile, Chiloé es sin ninguna duda un buen lugar para perderse y relajarse durante unos cuantos días.

Via: viajablog

Consejos para viajeros mayores

Sabemos que para viajar no hay edad. De hecho muchos de nosotros hemos comenzado nuestra “vida de turistas“ a bordo de nuestra propia madre embarazada y después hemos recorrido mundo con 5, 15, 20 o más años. En cada etapa, los viajes representan algo diferente pero siempre vienen acompañados por una pizca de aventura.

Ahora bien, cuando el viajero es una persona de edad madura, ese sentimiento de “aventura” no debe llevarle a olvidar que el ritmo de viaje debe adecuarse a sus posibilidades, y no al revés. Veamos algunos consejos para los “viajeros mayores”.

1* Consulta antes de decidir el destino del viaje. Hoy por hoy, casi todos los gobiernos tienen información en sus páginas web sobre las condiciones de seguridad y sanidad de otros países, recomendando (o desaconsejando) viajar a los mismos.
2* Visita al médico. Sabemos que estás bien, pero no está de más visitar al médico que te conoce, comentarle sobre el viaje y escuchar sus consejos.

3* Lleva medicación extra. Controla que llevas suficiente cantidad de la medicación que sueles tomar, y un poco más aún previendo que el equipaje pueda llegar demorado o se pierda. Por ende, recomendamos que no lleves todos los medicamentos en el mismo lugar, sino que repartas un poco de cada uno entre la maleta que vayas a despachar y el equipaje de mano.

4* Asegúrate que las medicinas que llevas no son consideradas sustancias prohibidas en otros países.

5* Consulta la normativa de seguridad aérea en los aeropuertos europeos con respecto al equipaje de mano. Si tu viaje te lleva a otros rincones del mundo, consulta a través de tu agente de viajes o compañía aérea, y también en los sitios oficiales de turismo de cada país y aeropuertos.

6* Si requieres servicios especiales, pídelos. En algunos casos, por prescripción médica o cualquier grado de discapacidad, los pasajeros necesitan ayuda para el embarque o desembarque de trenes, barcos o aviones. Las empresas de transporte brindan asistencia cuando se hace el pedido junto con la reserva. Con los aeropuertos pasa lo mismo, si necesitas que alguien te ayude con el equipaje o una silla de ruedas para desplazarte, solicítalo al llegar.

7* Informa a familiares, amigos o vecinos, sobre la ruta de tu viaje. Si llevas los hoteles reservados, deja los números de teléfonos para poder contactarte en caso de emergencia. Si viajas a algún país “exótico” no estará de más avisar a la embajada de tu país que estás paseando por allí.

8* Guarda tus datos personales. Puedes enviar un mail a tu mejor amigo, a tu hijo o una persona de tu completa confianza con los datos básicos que necesitarás en caso de emergencia e incluso con los documentos escaneados: fechas de emision del pasaporte, su número y fecha de vencimiento, seguro de salud o de vida, números de tarjetas de crédito y códigos de seguridad, teléfono móvil o de contacto en destino, nombres y contacto de los operadores y/o guías que te atendrán, etc.

9* No cargues con todo. Viaja ligero. Recuerda que existen servicios de envío del equipaje hacia tu destino y de regreso a casa.

10* Sé moderado en las comidas, las bebidas, los ejercicios físicos, durante tu viaje. Camina, pero no hasta la extenuación. Adecua los horarios de salidas de acuerdo a la temperatura del lugar y a tus posibilidades.

Por lo demás, ten en cuenta los consejos sobre seguridad para cualquier viajero.

Via: diariodelviajero

04 enero 2009

National Geographic Adventure calificó a Brasil como Mejor Destino para el Turismo de Aventura

La prestigiosa publicación de turismo National Geographic, en su división Aventuras, ha galardonado a dos países, Brasil y Nepal, con la distinción Best of Adventure 2009, que los califica como los mejores destinos para la práctica del Turismo de Aventura.

Entre los sitios brasileños ideales para este tipo de viajes, podemos mencionar a la isla Fernando de Noronha, uno de los mejores puntos para el buceo en el mundo. Se conjugan aguas cristalinas, formaciones rocosas, arrecifes de coral y antiguos barcos hundidos.

No es necesario bucear para encontrarse con la vida submarina: en las playas de Atalaia y Bahia do Sancho sólo basta asomarse a la orilla para ver pasar los cardúmenes de peces de colores.

Jalapão presenta un paisaje fabuloso, con arroyos y lagunas salpicadas por dunas de arena fina y rojiza, en un contexto de espesa vegetación del cerrado – sabana arbórea. Deportes como rafting, barranquismo y descenso se practican en condiciones inmejorables.


En Lençois Maranhenses el período de las lluvias – entre diciembre y junio – es el ideal para conocer las arenas blancas y las enormes dunas. También, es lo época en la que encontramos llenas las lagunas de aguas azules y tibias, que se prestan para un placentero baño. Otra opción es visitar los pueblos aislados dentro del área de los Lençóis Maranhenses, como Queimada dos Britos y Baixa Grande.

La actividad que se practica es la caminata, que llevan de ocho horas a un día y exigen la presencia de un guía con experiencia. Una alternativa es llegar hasta la minúscula ciudad de Santo Amaro do Maranhão, en el otro extremo del Parque, a unos100 kilómetros de Barreirinhas, que tiene la espectacular Lagoa da Gaivota. Es necesario alquilar un jeep para arribar a este destino.

Brasil está lleno de opciones diferentes para los aventureros, ya que en un territorio tan vasto no falta ninguna de las geografías que podemos buscar para realizar las diferentes actividades implicadas en el Turismo de Aventuras.

Brasil: Todas las formas del agua

Cascadas, ríos artificiales, toboganes, una piletas con olas, baldes gigantes que arrojan litros y litros de agua. Adrenalina en su extremo máximo, por un lado; paseos relajantes por otro. Así de variado y hasta exótico por momentos, es el parque acuático más grande de América Latina. Y si es "o mais grande", lógicamente no puede estar en otro lado sino en Brasil. Se trata de Beach Park, un parque y complejo turístico ubicado a 22 km de Fortaleza, en el estado de Ceará. Abrazado por playas de arenas blancas, tupidas palmeras y frutas tropicales, el paisaje invita al descanso y la diversión.

Un combo perfecto para lograr el desenchufe. El nombre de la ruta que se toma desde el aeropuerto de Fortaleza para llegar al parque ya anticipa el clima: es la Ruta del Sol Naciente escondida entre dunas que le dan justamente el nombre a la playa Porto Das Dunas. La situación privilegiada de estar a pasitos del Ecuador hace que ahí se acumulen 2.800 horas de sol al año y reine una temperatura media de 28°, la misma del mar. Es un lugar donde el invierno resulta desconocido y el visitante tendrá que acostumbrarse a que el día arranca muy temprano. Los primeros rayos del sol asoman poco antes de las seis de la mañana. Y sin titubeos ese mismo sol se desploma en el horizante a la misma hora de la tarde. Por eso, los juegos de agua son la mejor alternativa.

Una fotito de cada visitante que queda registrada en una computadora, un pase por el molinete y a disfrutar del Beach Park.

Mojados hasta el alma

Si Walt Disney hubiera sido brasileño, Beach Park hubiera sido un invento suyo. Por muchas razones, pero sobre todo porque la fantasía aquí no da respiro. Todo comenzó como un restaurante de playa en 1985 y en 1988 se sumaron tres toboganes de agua, empezando a esbozarse lo que hoy es este gran parque de 170 mil m2, 8,5 millones de metros cúbicos de agua en movimiento y 78 juegos para todas las edades. Y no importa desde dónde se comience, rápidamente llega el chapuzón y la diversión.

Lo más importante es leer atentamente las indicaciones para elegir los juegos. Algunos son exclusivamente para adultos, otros sólo para los más chiquitos y un tercer grupo, para que lo comparta toda la familia.

El ejemplo de adrenalina pura es el "Insano". ¿Por qué ese nombre? Dos números lo explican: el visitante se lanza en caída libre desde 41 metros y a 105 km por hora. Los que se animan al desafío, que integra el libro de los récords Guiness, deben comprar la remera de recuerdo: "Yo sobreviví al Insano", (33 reales) para sellar en la memoria esos cinco segundos en que uno cae desde una altura equivalente a 14 pisos y se sumerge de un chapuzón en una piscina azul profundo.

Pero la emoción sin límites también puede vivirse de a dos y en gomón, en el "Kalafrio". Desde unos 11 metros se lanza a un pista en la que los valientes se quedan a una inclinación de 90 grados como en una rampa de skate y se desliza vertiginosamente para sacudirse a 22 kilómetros por hora. Otra opción es "Sarcófago", un tobogán por el que uno se lanza a oscuras, a 80 km por hora. Algunos admiten que abren los ojos recién al final del recorrido.

Los aventureros a toda prueba tienen además dos toboganes de 23 metros de alto para deslizarse por "La Esfinge" para terminar en un tanque de agua después de viajar a 60 km por hora.

El gran baldazo

Existen además juegos para que disfruten grandes y chicos juntos. Por ejemplo, el "Atlantis", con gomones para tres en pista ondulada, o el "Hupa & Hopa", unos tubos de emociones rápidas y con curvas para terminar despatarrados en el agua. Los más chiquitos también tienen lo suyo: la "Isla del tesoro" es uno de sus patrimonios, con barco pirata incluido, fuerte y artillería de agua; el "Arca de Noé", donde aparecen las rampas con motivos de animales, cascadas y piletas de no más de 80 centímetros; el "Pórtico de la Atlántida", para tomar un baño relajante y jugar entre estatuas clásicas y gruesas columnas.

Para un poquito más grandes, el catálogo presenta atracciones como "La Corriente Encantada", que consiste en un viaje de 300 metros durante un recorrido de 7 minutos por un río artificial en cómodos gomones. Otra propuesta es "Maremoto", la mayor piscina de ondas de América Latina, en la que uno se zambulle en 3 millones de litros de agua en movimiento.

Pero la diversión más simple y absoluta es el impresionante Acqua Show con plataformas de altura desde las que los cañones disparan agua. La estrella en este juego es el balde de 1.800 litros. Irresistible no ponerse allí abajo y esperar la ducha refrescante de ese inolvidable baldazo.

La felicidad, ahora

Cuando el sol cae, el parque cierra. La actividad se traslada entonces de la playa y el parque a los complejos hoteleros que bordean al mismo Parque. Se trata del Beach Park Suites Resort y del recientemente inaugurado Acqua Resort, sumando más de 10 mil m2 de hoteles estacionados a metros de la orilla. Todos tienen sus propias piscinas con bares para beber y seguir jugando si es que quedan energías. El atardecer es ideal para un paseo en buggy o caminatas a lo largo de las extensas playas. A las siete, la oscuridad es total. El equipo de entretenimiento de los dos resorts siempre tendrá alguna actividad para los más chicos. En Beach Park, en Fortaleza, no hay tiempo para el aburrimiento. Y eso lo resume el lema del Parque: "La onda es ser feliz ahora".

Argentina: Pinamar, la magia del bosque


Levantar "una ciudad jardín, en forma irregular, siguiendo los desniveles del terreno". Así soñó Jorge Bunge a Pinamar hace más de sesenta años, y con constancia y decisión, el arquitecto se lanzó a fijar los médanos que lo conmovieron desde un primer momento y que formaban una indómita barrera con el mar. Los recuerdos fluyen, inevitablemente, para Elsa Shaw de Canale, nieta de Bunge y orgullosa testigo de la concreción de aquellos "conceptos urbanísticos y ecologistas muy avanzados para la época".

Debe ser extraño haber crecido entre dunas móviles, aliadas con el viento, y recorrer hoy esta ciudad totalmente forestada y con una infraestructura en la que predominan verdaderas mansiones.

Con sus 22 km de playas -que incluyen a los balnearios cercanos de Cariló, Valeria del Mar y Ostende-, Pinamar es un clásico de los veranos e intenta consolidarse, en forma paulatina, como un destino para visitar durante todo el año. Para ello, juegan a su favor los 360 km que la separan de Buenos Aires y un calendario de eventos siempre en crecimiento.

Además de sus bosques frondosos de pinos, sus senderos ondulantes y sus singulares cul de sac (calles sin salida), Pinamar se distingue por las múltiples opciones que brinda para la práctica de deportes. Los visitantes alternan entre el tenis (la ciudad cuenta hasta con una cancha de césped) y los deportes acuáticos en la zona de La Frontera, como el kitesurf, el windsurf y las motos de agua.

En las tardes calurosas de sol, muchos eligen realizar una cabalgata o andar en bicicleta o en cuatriciclo entre las calles de arena reparadas por la sombra de los árboles. En cambio, quienes se dirigen a los altos médanos pueden practicar sandboard o bajar en su 4x4 a la playa de El Límite.

La pesca es una actividad tradicional en Pinamar y el Club de Pesca, fundado en 1950, es una de las instituciones pioneras. Sin embargo, hay dos deportes que tienen un gran protagonismo: el polo y el golf. Para los fanáticos de este último, hay torneos a diario en Links Pinamar, un complejo con 18 hoyos y profesionales que se dedican a la enseñanza. Y cerca de allí, se encuentra la cancha chica para los principiantes.

Los amantes del mundo hípico se concentran en La Herradura. Es un predio de 110 hectáreas al noroeste, con dos canchas de polo y de tenis, cancha de fútbol, dos jaulas de golf, club house, piscina, centro hípico y caballerizas. Con un lago artificial de 7 mil m2, se accede por el nuevo Camino Parque y cuenta con un restó y escuela de ponys, salto y equitación. Además se organizan cabalgatas guiadas y en la temporada funciona la escuela de polo. Hay torneos y competencias todo el verano.

Para la temporada 2009, el calendario de eventos incluye: deporte en la playa (caminatas para abuelos, aerobics y juegos), fútbol de famosos, beach vóley, handbol de playa, torneo de fútbol y tocata de rugby. El 18/1 será la Maratón del Desierto y el 24/1, la Reebok. Se suman variadas muestras de arte, presentaciones de libros (estarán Felipe Pigna y Federico Andahazi, entre otros), espectáculos teatrales ("Confesiones de mujeres de 30", "El diario privado de Adán y Eva" y El mago Emanuel, por ejemplo) y musicales (el Festival de Jazz, del 17 al 25/1).

Según la Dirección de Turismo, la estadía promedio de los visitantes a Pinamar fue de 11 días en 2008, con gran afluencia en los fines de semana, y se cree que esta tendencia seguirá en la temporada que acaba de comenzar. Es que la gente que elige Pinamar siente por algún motivo la necesidad de volver, de la mano de una fuerte sensación de "pertenencia". En los últimos años ha crecido mucho Cariló, combinando mar y bosque con un animado centro comercial. Junto a Pinamar, son las opciones más exclusivas de la zona, y la sensación es que todos han estado aquí alguna vez y, por ende, se conocen.
Ciudad del arte

El vínculo de Pinamar con el arte tiene numerosos ejemplos: en primer lugar, noviembre quedó instaurado como el Mes de la Música, con la organización de Cristian Siste. El Festival cumplió 4 ediciones y aúna en un espacio abierto y gratuito a todos los géneros musicales. A su vez, hay tradiciones que se mantienen, como la curiosa cacería del zorro (un jinete lleva una cola de zorro y otros 50 lo siguen sorteando obstáculos), a cargo del Círculo Argentino de Cacerías Hípicas.

Mientras se organiza Pantalla Pinamar 2009 -encuentro de cine que se llevará a cabo del 7 al 14 de marzo-, siguen creciendo otros proyectos culturales. Es el caso de El Ojo de las Artes, un multiespacio donde arte, stand up, teatro y música son bienvenidos. También ha surgido Pinamar+Arte o "una propuesta de ciudad", como prefiere definir el proyecto Flavio Di Francesco. Y galerías, como Hoy en el Arte y Altera (esta última, creación de Clorindo Testa). Por supuesto, las propuestas no se agotan aquí, ya que siguen creciendo cada día. Como Pinamar.

27 diciembre 2008

¿Sera mas barato viajar en 2009?

Con el barril de petróleo en la banda de 30 a 40 dólares, y una recesión económica que ha impactado severamente en la demanda de productos y servicios en muchos países desarrollados, parece bastante poco arriesgado suponer que en 2009 enfrentaron costos de viajes menores a los de 2008. En particular, la segunda mitad de este año ha sido muy difícil, con los pasajes de avión a valores que no se veían desde hace bastante tiempo.

Como consumidores, desde ya nos importa que ciertos precios bajen. Pero los más interesados en el tema de los costos son las empresas, que enfrentaban costos cada vez más altos en el tema de los viajes de negocios. Y a eso había que agregarle un constante aumento de los precios de los hoteles de más estrellas en las ciudades donde se hacen los negocios más importantes.

El año que viene, muy probablemente, no nos asustemos tanto con los precios de las tarifas aéreas o de la hotelería. Pero para la industria turística habrá muchas preocupaciones. Tras varios años de performance muy buena de los números del turismo mundial, en 2009 el crecimiento seguramente será sustancialmente menor. En particular, en la primera mitad del año que viene.

En América Latina, en particular, la industria podía lucir muy buenos números de crecimiento de la llegada de turistas internacionales. Y aunque los números definitivos de 2008 recién estarán para dentro de un mes y medio, lo que más interesará ver es la diferencia en las estadísticas entre la primera y la segunda mitad de 2008. Pero para eso hay que esperar un poco más.

Via: blogdeviajes

Argentina: Los tesoros secretos de la Cordillera

Allí donde la provincia de La Rioja se empieza a mezclar con suelo chileno, en plena Cordillera de los Andes, hay un paraíso semioculto: la reserva Laguna Brava, creada en 1980 para preservar comunidades de vicuñas, flamencos y guanacos que, por la caza furtiva, estaban al borde de la desaparición. A 450 km al oeste de la capital riojana, la reserva tiene 5.000 hectáreas, y su nombre es el mismo que el de la mayor laguna de la región, con una superficie de 17 km de largo por 4 de ancho. La reserva abarca también lagunas menores que se forman en época de deshielos.


Tan deslumbrante como la meta final de este viaje es el camino hacia ella. Vamos por la Ruta provincial 26 -que cruza la Cordillera- hacia el paso internacional Pircas Negras. Dejando atrás el pueblo de Vinchina, una huella de tierra que se puede transitar con autos comunes asciende por la Quebrada de La Troya. Este pintoresco camino de cornisa, de unos 7 km, desemboca en el último pueblo antes de ingresar en la inmensidad de los Andes. Su nombre es Alto Jagüé, y su calle principal -que en verano, con los deshielos, se convierte en un río- es una huella profunda entre dos barrancos de tierra sobre los que se asienta un caserío. Las casas son de adobe, y sus pequeñas puertas y ventanas de madera, suelen permanecer herméticamente cerradas. Desde el destacamento de Guardafaunas, sale entusiasmado uno de los baqueanos que, por su conocimiento de la zona, registran el ingreso de turistas a la reserva y los acompañan en la travesía.

Desde Alto Jagüé el camino continúa por la Quebrada Santo Domingo, con suaves lomadas que, por los minerales del suelo, parecen recubiertas de terciopelos azules, verdes, violetas y anaranjados. La quietud de piedra de estos parajes desérticos se interrumpe cada tanto con la grácil carrera de guanacos y vicuñas.

La siguiente cuesta es la "Quebrada del Peñón", llamada así por las salientes rocosas en las montañas. Por la ventanilla desfilan enormes piedras que el sol pinta de dorado cuando de pronto, a la orilla de la ruta, vemos una curiosa construcción circular de piedra y argamasa (mezcla de cal y tierra) de 5 m de diámetro por 3,5 de alto. Su arquitectura -similar a la de un iglú- termina en una cúpula con una pequeña abertura en la parte superior. Es uno de los 13 refugios construidos en la zona entre 1864 y 1873 para alojar a los arrieros que conducían ganado a Chile durante la guerra de ese país contra Perú y Bolivia.

El ascenso continúa hasta los 4.000 metros de altura, cuando se abandona el camino principal para avanzar por una huella de ripio sobre las lomadas. Al acercarnos al centro del valle, aparece una laguna ovalada rodeada por majestuosos picos (el Veladero, el Bonete Chico y el Pissis, el segundo más alto de América). Un viento helado sacude sin pausa la escasa vegetación, compuesta por molles y coirones secos de color dorado. La serenidad inmóvil del ambiente se rompe cuando un centenar de flamencos rosados extiende sus alas y levanta vuelo. El paisaje despliega tanta belleza que, si el viaje terminara aquí, ya nos daríamos por satisfechos.

Cerca del cielo

Pero ascender al cráter Corona del Inca es un anhelo de todo apasionado del turismo aventura. Es la cima de una antigua montaña que, por la actividad volcánica, se desplomó sobre sí misma, formando un hueco de 5 km de diámetro. El fenómeno creó una especie de anillo, y el agua del deshielo de los penitentes -filosos montículos de hielo- se depositó en el centro, formando una laguna de aguas azul zafiro de 2 km de largo por 1 de ancho, y 350 metros de profundidad.

La excursión es una extenuante travesía que comienza cerca de la Laguna Brava, a través de Pampa del Veladero, un campo con arena volcánica. A la derecha del camino aparece de repente la postal más asombrosa: en una extensa ladera se levantan miles de penitentes que, pese a las temperaturas de la época, mantienen su helada forma puntiaguda.

Es entonces cuando comienza la ascensión más exigente: el único lugar para avanzar es el lecho del río Veladero, de poco caudal. Más adelante lo abandonamos para hacer un desvío de unos 500 metros, y tras la ventanilla aparece la cima de un gigantesco cordón montañoso. Los cerros Veladero y Bonete vigilan el valle, y varios grupos de penitentes se dispersan de manera espaciada.

De pronto, se ve de frente la cumbre nevada del cerro Pissis, que con sus imponentes 6.882 metros, eclipsa a sus vecinos. El GPS marca 5.500 metros sobre el nivel del mar cuando, finalmente, aparece la cumbre del Corona del Inca. En medio del resplandor blanquecino de los glaciares, que forman una especie de "corona de hielo", se despliega una laguna azul profundo. Su transparencia perfecta, y la blancura de la nieve que la rodea, crean un mundo de aura límpida y virginal. La sensación es la de haber llegado al núcleo mismo de un infierno extinguido, donde reina la paz más absoluta del universo.

Por América Latina, en ómnibus

Imagínese un pase que le permita a los turistas movilizarse en ómnibus por las distintas regiones de la Argentina y alcanzar varias ciudades en países como Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia, Chile y Perú.

Con el antecedente del europeo Euroline -también un pase para viajar en ómnibus- o el famoso Eurail Pass -para trenes-, ya funciona en parte de América Latina el South Pass / Argentina By Bus. El objetivo principal es, claro, facilitar e incentivar los viajes de los turistas extranjeros en ómnibus. De la mano del Grupo Plaza, este pase abre las puertas a más de mil salidas diarias hacia unas 260 ciudades de los siete países ya mencionados.

"Tratamos de crear un producto bien flexible. Justamente, la gran ventaja de este pase es que no posee límite en el kilometraje a recorrer y se puede adquirir tanto en el exterior como en la Argentina, a través de agencias, de la Web o por vía telefónica", explica Marcos Sydor, director del South Pass.

Entre otras facilidades, el pase -por ahora destinado a extranjeros y argentinos residentes en el exterior- habilita a su portador a utilizar, por ejemplo, el recién inaugurado salón VIP de la terminal de ómnibus de Retiro.
A rodar

El funcionamiento de este sistema parece sencillo e ideal para aquel turista que viene a la región por más de 12 o 15 días y con el plan de recorrer varios lugares. El ahorro que implica la compra del South Pass dependerá de los viajes y los destinos que el pasajero planee hacer.

En principio, el viajero debe comprar el pase seleccionando la cantidad de días (corridos) durante los cuales hará uso del mismo (10, 14, 21, 30, 60 o 90 días) y según la categoría que le corresponda: Joven (hasta 25 años inclusive), Adulto, Familiar (2 mayores con un menor) y Adulto Mayor (para quienes tienen más de 60 años). El pase de 10 días para Adulto, por ejemplo, cuesta 160 dólares, y el de 21 días, 286 dólares; mientras que los que están dirigidos a los menores de 25, cuestan 120 dólares y 214 dólares por la misma cantidad de días.

El único requisito para el portador del South Pass es que antes de iniciar cada viaje, debe hacer la reserva para el destino y horario deseado -vale lo mismo para un servicio cama o semicama- y retirar el pasaje en las boleterías de las terminales de ómnibus donde se encuentre. Sin tener el pasaje en mano no se puede abordar un ómnibus.

Por otro lado, la planificación de los recorridos está, lógicamente, sujeta al mapa de rutas que cubre la empresa Grupo Plaza junto con otras empresas asociadas. De hecho en la web www.argentinabybus.com.ar que estará renovada y completa para los primeros días de enero- el viajero puede obtener el mapa y los destinos que puede alcanzar con su pase. "La idea es poder ayudar al viajero, desde la Web, para que pueda organizar su circuito, su viaje, a partir de las conexiones que le ofrece esta red", agrega Sydor.

Si bien el South Pass fue pensado para incentivar el turismo receptivo, no se descarta que una vez que su funcionamiento esté asentado, el programa se extienda también a los viajeros argentinos.

20 diciembre 2008

Peru: Iquitos la ciudad más exóticas de todo Latinoamérica.

Iquitos estás considerada una de las ciudades más exóticas de todo Latinoamérica. Situada a unos 1.000 kilómetros de Lima, en Perú, en el área del Amazonas nororiental, Iquitos es ideal para las personas que quieran explorar la naturaleza virgen de la jungla, aprovechando los numerosos albergues que existen en plena selva y muy cerca de la ciudad.

Iquitos es el lugar ideal además para los turistas y viajeros que se animen a adentrarse en zonas de selva resguardadas como parques y reservas, donde existen aún lugares por descubrir y que jamás fueron explorados. La ciudad, es una curiosidad en sí misma: aislada por la densidad impenetrable de la selva, Iquitos es accesible sólo por vía fluvial o aérea, encontrándose al margen del río Amazonas, en la región de Loreto. El aspecto de la ciudad, en su mayor parte, es el de una aldea, poblada por la tribu de los Iquitos, de quienes la ciudad tomó finalmente el nombre al ser fundada en sintonía con la fiebre del oro y porteriormente, el furor del caucho.

Fue durante los años dorados entre los años de 1880 y 1912, que Iquitos vivió su época de máximo desarrollo y esplendor. La ciudad vivió mirando a Europa y alejada de la propia ciudad de Lima, a tal punto, que se importaron mansiones con materiales traídos del viejo mundo, incluyendo una casa diseñada por Gustave Eiffel que se puede observar en la actualidad en la Plaza de Armas. La Plaza es el eje de la vida social de la ciudad, que cuenta con curiosidades como las casas flotantes junto al río, todo un emblema de Iquitos, en el llamado barrio de Belen.

En la actualidad, Iquitos es la ciudad más importante junto al Amazonas en Perú. Cuenta con varios atractivos, pero para muchos, el especial interés por llegar a Iquitos se centra en su cercanía con zonas selváticas para explorar y disfrutar con el ecoturismo. La selva no sólo puede visitarse, sino también, vivirla en primera en persona en los albergues o lodges cercanos a las reservas naturales. Es posible internarse en el Amazonas en barcos de excursiones, o contratar guías para explorar zonas poco accesibles. Iquitos es una ciudad de poco desarrollo, e incluso muy pobre en muchas de sus zonas. Sin embargo, es una de las formas más recomendables de conocer una de las tantas caras del exuberante amazonas y su selva.

Isla de Pascua: maravilla de Chile.

Es una isla de Chile, pero está situada en Polinesia. Isla de Pascua es una de las más remotas porciones de tierra en el Océano Pacífico, y también una de las regiones más misteriosas. Isla de Pascua también se conoce como Rapa Nui, en el idioma original de los nativos de la isla, el pueblo rapanui. La isla de Pascua es uno de los destinos turísticos más emblemáticos de Chile, gracias a la fama global de sus moáis, las esculturas gigantes que custodian la isla como si fuera un enorme museo a cielo abierto.

La isla de Pascua, está situada a 3.526 kilómetros de distancia del continente americano, aunque mucho más cercana, están las islas Sala y Gómez, el punto más oriental de Oceanía. De origen volcánico, la Isla de Pascua es el resultado de la erupción de tres volcanes submarinos que emergieron a superficie hace más de tres millones y medio de años. Los tres volcanes al elevarse, conformaron una isla de forma triangular con un volcán en cada uno de los vértices. El volcán Maunga Terevaka, con 539 metros sobre el nivel del mar, es el más alto de la isla.

De un aspecto virtualmente deforestado, en donde un antiguo bosque originario ha desaparecido por completo a lo largo de miles de años, en la Isla de Pascua apenas hay unos pocos árboles y un paisaje ondulado de costas abruptas bajo un clima tropical de gran influencia oceánica. La isla, apenas poblada, varía permanentemente su cifra gracias a la llegada de turistas. El principal centro poblado se encuentra en Hanga Roa. La única ruta de vuelo que conecta con la Isla de Pascua a diario proviene de Santiago de Chile, la capital del país.


La isla de Pascua, con sus playas desiertas y los gigantescos moáis dispersos y agrupados en sectores de la isla, fue declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1995. Las estadías en la isla, permiten realizar excursiones de exploración y jornadas de sol y playa. El principal evento de la isla, es la fiesta de Tapati, durante la primera quincena de febrero. En el festival de Tapati se realizan rituales ancestrales, además de competencias tradicionales de gran atractivo. La isla de Pascua, marcada por la cultura y tradiciones de los rapanui, es sin dudas un destino que deja marcado a cada visitante.

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