
El templo de Qorikancha se encuentra a pocos metros de la Plaza de Armas, en la Avenida del Sol que lleva hasta el monumento a Pachacútec. Sin embargo, lo primero que veremos al llegar allí no será el yacimiento arqueológico, ya que sobre él se levanta el Convento de Santo Domingo, quedando de este modo oculto al exterior casi todo vestigio del antiguo templo.
Qorikancha fue el más importante lugar de culto de la capital inca. Su nombre, originalmente Inti Kancha, indica que estaba consagrado al dios Sol (Inti), aunque también a otras deidades como la Luna o las Estrellas. Según dicen parte de sus muros lo cubrían planchas de oro que fue posteriormente saqueado por los españoles, antes de construirse el convento en el siglo XVII.
La entrada, que no está incluida en el ticket turístico de la ciudad, cuesta 10 soles y da acceso a los restos del antiguo templo, así como a un museo donde se da un buen repaso a la historia de la civilización inca a través de textiles, cerámicas y otros objetos originales o réplicas de la época.
El templo de Qorikancha es sólo uno de los muchos lugares que pueden (y deben) visitarse en Cuzco, así que si viajáis a Perú no olvidéis reservar al menos cuatro o cinco días a esta interesantísima ciudad, reconocida Capital Histórica del país.