
Como vemos en la foto, la estructura del hotel se asemeja a la de una columna vertebral. Es un híbrido entre crucero y hotel, que puede flotar a la deriva y visitar diferentes puertos, aunque tendrá todas las instalaciones de un hotel de lujo.
Ocasionalmente, el este hotel flotante parará en algunos puertos para dejar o recoger pasajeros, y su particular formato flexible le permite adaptarse a la fisonomía de cada puerto, sirviendo incluso como alojamiento adicional en ciudades que, por ejemplo, estén viviendo un acontecimiento especial que atraiga muchos turistas, como unos Juegos Olímpicos o un Mundial de Fútbol.
Un ala del Morphotel, incluso, puede desatarse y flotar casi sin unirse al cuerpo principal, es donde se ubicarán las suites más lujosas. Esa misma flexibilidad le permite adaptarse a las condiciones climáticas, y así trasladarse por los océanos de todo el mundo sin problemas.
Aquí más fotos del proyecto del arquitecto italiano Gianluca Santosuosso.