
Se trata de una medida original en la que la trabajadoras decidieron quitarse la ropa y posar desnudas para un calendario que se encuentra a la venta por 15 euros.
Así, como no podía ser de otra manera, las mujeres fueron fotografiadas en diferentes zonas de un avión. Imágenes muy cuidadas pero que no dejan de ser una forma de protesta porque, según las azafatas, se trata de “seguir dando a conocer la situación y reivindicar una solución”.
En total se han impreso 1.200 almanaques que pueden adquirirse por diferentes vías como lo son el correo electrónico, Facebook o por la web de Azafatas Alta con Tacón.
No sé si lograrán cobrar algo de lo que se les debe, pero no caben dudas de que, ahora, las chicas han logrado que se hable de ellas.