
Es que la crisis ha propiciado una disminución en el número de extranjeros que llegan al país sudamericano, principal mercado consumidor de hotelería de categoría en Buenos Aires. En el primer trimestre del año, llegaron 635.268 extranjeros, un 12,31% menos que en igual período del año anterior, lo que en su momento constituyó el record de 724.463 visitas.
De todos ellos, un 34,38% provino de países limítrofes; el 27,41% arribó desde Europa; el 18,75% de los Estados Unidos y Canadá y un 12.83% llegó de otros países de América.
Ante el descenso en la demanda, las firmas hoteleras han establecido rebajas tarifarias, que implican casi 100 dólares menos que hace uno o dos años atrás: el precio de la habitación hoy promedia los 200 dólares.